‘Veneno’, la serie del momento que más nos emociona

Crítica por Jorge A. Trujillo

en Cine

Tras las  divertidas “ La llamada” y “Paquita Salas”, llega la divertida, tierna, emocionante, brillante y brutal “Veneno” de Los Javis (Javier Calvo y Javier Ambrossi). Los dos capítulos (de momento) se pasan volando y es imposible bajar la mirada de la pantalla porque lo que consiguen es mágico. Una mezcla de comedia costumbrista y petarda a la española pero que tiene los toques nostálgicos más potentes que consigue que se te caigan las lágrimas. Tras el primer capítulo antes de la pandemia, hemos podido ver este fin de semana de Orgullo el segundo episodio en Atresmedia premium y ha sido más potente que el anterior. La verdad es que si siguen poniendo el listón tan alto, cada capítulo nos debe emocionar más que el anterior. Pero vamos a empezar por el principio.

“Veneno” es una gran puesta de miniserie de los ya famosos Javis sobre la historia de Cristina “La Veneno”, una transexual mediática en los 90 pero no sólo. Está basada en el libro de Valeria Vegas sobre este personaje mítico de la farándula española. A la vez que cuenta la impresionante y tremenda historia de Cristina, también vemos los cambios de la joven trans que lo escribe. Esta serie se puede convertir en el gran icono audiovisual de muchas luchas y temas que se tratan en profundidad: desde la identidad, la aceptación, la homofobia, el trato de los medios de comunicación, la relaciones familiares y con amigos, los sueños, las decepciones y la vida misma. Cargada de humor puramente español y a veces muy ordinario pero divertidísimo, “Veneno” es una serie (de hasta ahora dos capítulos y con ganas del siguiente) cuyo el guión puede presentarse como películas casi independientes. Evidentemente hay que saber quién fue la Veneno para poder aceptar cada capítulo como película completa porque son guiones muy redondos sin embargo es inevitable pedir más al terminar para quienes ya sabíamos alguna cosa sobre este personaje, aunque a unos nos haya pillado muy niños a mediados de los 90. Los Javis son capaces de poner mucha caspa y todo el mundo Kitsch en esta y sus anteriores obras pero no molesta, si no que engrandece y le da más matices a la historia. Hay crítica a los medios de comunicación en el primer episodio cuando muestra la forma en que los medios se acercan a las historias o personas de una forma muy egoísta y sólo pensando en el share y su beneficio. Sin embargo, lo complejo es que sin éstos no se podrían haber conocido estas realidades en nuestra sociedad, por tanto, es un juego de amor-odio. La delicadeza y el respeto con la que se tratan a los personajes y en especial a las mujeres trans es admirable, las presenta tal y como son, con sus miedos, fracasos, éxitos y aciertos. La Veneno es un ejemplo de ello, una vida tremendamente dura como la que más de un pueblo que carga con esa mochila toda su vida y con el dolor del rechazo de su familia, te conmueve. Cuando veáis el final del segundo capítulo agradeceremos todo lo que han hecho generaciones anteriores por nuestra libertad y nuestras derechos (aunque aún quedan muchos por conquistar).

La fotografía y la música usadas por los creadores nos transporta inmediatamente a una España casposa y petarda de los 90 pero eso da verdad a la obra y la sensibilidad de los directores nos hace apreciar un personaje que se mostraba como duro y agresivo pero detrás había una historia que pocas personas valoraron en su momento. Y es valiosa la historia de Cristina porque como ella, miles y miles de guerreras. Lo mismo que Almodóvar hizo, poniendo sobre la mesa estas realidades de todo el mundo trans en su cine, en un momento histórico concreto y algunos personajes algo caricatura aunque nunca simples, Los Javis toman el relevo generacional y nos plantan toda la profundidad que antes, quizás, no se entendería. Por tanto, “La Veneno” ya empieza a formar parte de nuestro imaginario colectivo en España, de vidas que fueron excluidas y ahora suma más diversidad a nuestra historia. Las interpretaciones impecables, llenas de realidad, emoción y vida. La madurez cinematográfica de Los Javis ya se iba notando pero con “Veneno” ya los consagra como los grandes de la nueva generación de cineastas de este país. Que envidia, sana.

2 Comments

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

*