Coloquio sobre La Berlinale 2021

Resumen y comentarios del programa de la edición nº 71 del festival - por Jorge A. Trujillo

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Hace unos días tuvo lugar la edición 71 de La Berlinale 2021 en su primera parte de esta edición durante la Pandemia. Del 1 al 5 de marzo fue el encuentro, online, para la prensa y la industria. El público y los eventos con los directores y las estrellas se celebrarán del 9 al 20 de junio. En este Podcast para Bazar Show Magazine, La Torna Migrada & Carlos Ibarra, que cubre la Berlinale para la revista Cultural Resuena, hablamos de los premiados y las películas que más recomendamos. 

En los siguientes párrafos os dejo los comentarios de cada una de las películas visionadas en esta edición del festival berlinés.

Competition

Ich bin dein Mensch (I’m Your Man)” (Germany), de  Maria Schrader, es una interesante, divertida y ágil película. El conflicto con los humanos a veces nos hace soñar con la búsqueda de relaciones perfectas. ¿Pero éstas existen? El androide, maravillosamente interpretado, se presenta como una solución pero el costo sería perder la espontaneidad y la pasión, aunque la película juega con la posibilidad de pasar a los sentimientos. Es una historia futurista pero no tan lejana, ¿podría llegar algo así?. La película nos habla de la soledad en nuestra “vida moderna” en las grandes ciudades. También es interesante el papel de la mujer independiente y la presión para tener pareja y familia.

“Babardeală cu bucluc sau porno balamuc (Bad Luck Banging or Loony Porn)” (Romania / Luxemburg / Croatia / Czech Republic), de Radu Jude, es una película rara de donde las haya. Sin embargo, la gran triunfadora (Oso de Oro), es muy curiosa y toca temas muy interesantes. Es una locura de largometraje que refleja los puntos más negros, los mas prejuiciosos y muestra los debates moralistas de Rumanía (aplicables en todas las sociedades). Actualmente se tiene una opinión de todo, aunque sea superficial, infundada y prejuiciosa. La película, dividida en tres partes, muestra en la primera a la ciudad de Bucarest activa y en movimiento pero tensa (con la pandemia ya reflejada). En la segunda parte, el contexto sociopolítico e histórico de este país se presenta en forma de palabras y sus significados. La parte final es una parodia a una sociedad que lo quiere juzgar todo. ¿Pero quién y qué sociedad puede hacerlo sin mirar primero sus trapos sucios? La obra nos presenta el porno como algo más amplios a escenas de sexo, el porno se ve en muchos más temas sociales.

“Albatros (Drift Away)“ (France), de Xavier Beauvois, es un drama francés que refleja la vida de un agente, a quien la vida le va perfectamente en lo familiar y lo profesional. Sin embargo, sus tratos con conflictos cada vez más graves le acaban pasando factura en todos los aspectos. La muerte, las crisis personales y perder el control en algunas situaciones convierten a esta historia en una película de drama correcta y reflexiva que indaga en asuntos y crisis personales pero no profundiza en los contextos sociales. Muy buenas interpretaciones pero la película recae en muchos momentos.

“Una Película de Policías (A Cop Movie)” (México), de Alonso Ruizpalacios, obtuvo el merecido reconocimiento por su aportación creativa. Esta es una interesantísima película que mezcla la ficción y el documental de forma muy fina. La obra, que te atrapa en su fondo y forma, es ágil y tiene muchísimo contenido social. La película cuenta la historia de una pareja de policías de la ciudad de México y nos adentramos en sus motivaciones, sus sueños, sus miedos y su visión sobre esta profesión. El director mezcla la ficción y la realidad y lo plantea de una forma tan interesante que confundimos a los actores con las personas reales. Pero además, con la excusa de hablar desde el punto de vista más humano de un y una policía raso, se analiza toda la estructura social, política, económica, racial y desigual de México. Brillante.

Generation

La cámara en movimiento de La Mif (The Fam)” (Switzerland), de Fred Baillif, nos hace estar en la casa de acogida de este grupo de chicas adolescentes con mil y un problemas, sin familia o procedentes de hogares desestructurados o violentos. Lora es la directora del centro y “la madre” de las chicas. Peleas, sexo, traumas y ternura engloban y llenan ese lugar, donde los trabajadores sociales son tan humanamente imperfectos como las chicas. Lora intenta lidiar con sus carencias, contradicciones y culpas y lleva de la mejor forma posible el control del centro. Ella trata a las jóvenes como personas inteligentes y nos las infantiliza. En el fondo, todas buscan y completan la familia que no tienen. Posiblemente la mejor película de esta edición del festival, donde las interpretaciones son más que excelentes.

Tabija (The White Fortress)”,(Canadá / Bosnia and Herzegovina), de Igor Drljača, es una dulce y dura historia de un primer y “verdadero” amor de jóvenes de Sarajevo. Faruk y Mona provienen de mundos (clases sociales) completamente diferentes. Puede ser la típica historia de amor pero está contada con mucha ternura y con mucho cariño y además, se ven reflejadas las heridas de la guerra que aún hay en la ciudad. El contexto que refleja no es alentador para los sectores más pobres, como los de donde viene Faruk, pero luchan por salir adelante. Las pocas perspectivas de futuro en este punto del corazón de la Europa olvidada te estremecen.

“Stop-Zemlia” (Ukraine), de Kateryna Gornostai, es tierna, realista y bien cuidada película. Casi entre ficción y documental, la película nos muestra el mundo de los adolescentes de último año de instituto. El grupo se enfrenta a sus primeras ilusiones, amores, desamores, miedos, sensación de soledad y primeras experiencias excitantes en muchos aspectos. Las grandísimas interpretaciones nos llevan a compartir espacio con jóvenes que pueden ser representativos de la sociedad globalizada, donde las nuevas tecnologías juegan un papel importante en la comunicación. Nos identificamos con el grupo porque el film refleja muy bien sus sentimientos de búsqueda. Una mirada sin paternalismos y optimista de las nuevas generaciones.

“Una escuela en Cerro Hueso (A School in Cerro Hueso)” (Argentina), de Betania Cappato, es una película tierna que nos muestra el proceso y los avances de una niña con Espectro del Autismo, tras entrar en una escuela rural después de ser rechazada en varios centros. La película y la realización son sencillas pero enternecen al espectador y vemos, a través de sus ojos, pequeños gestos de solidaridad y esperanza. Muchas veces pensamos que lo mejor está en la ciudad, sin embargo, a veces, los mejores aprendizajes se encuentran lejos de estas urbes. Por películas así, podemos seguir confiando en el cine para mostrar historias ocultas.

“Beans” (Canadá), de Tracey Deer, es un drama canadiense que refleja el paso de niña a adolescente de una chica de las comunidades canadienses de Mohawk. La presión social, la búsqueda de referentes y de ser aceptada se mezcla con la contradicción de seguir un camino familiar o destacar de forma más “occidental”. Todo ello, con el contexto de fondo, poco conocido, de los enfrentamientos entre su comunidad y fuerzas del gobierno en Quebec. Las impresionantes imágenes de archivo se mezclan con los momentos ficcionados para mostrar la intolerancia y el racismo que, pensamos, no existe en Canadá. ¿Se nos ocurre una o una canadiense no blanca? No tengo ni una en la cabeza. Por lo que es interesante, como sucede en casi todo el planeta, una cara y unos rasgos no son exclusivos de ningún país desde hace algunos años. En este caso, estos canadienses son los originarios y los que han estado ocultos y reprimidos durante siglo.

Panorama

“Dirty Feathers” (USA / Mexico), de Carlos Alfonso Corral,  es un retrato duro de personas sin hogar en la potencia mundial y la “primera democracia”. Durísimas vidas, casi resignadas, de los más pobres dentro de los pobres, “los sin nada”. Como en “La vendedora de rosas” (V. Gaviria, 1998), el director retrata unas vidas sin futuro y totalmente fuera del sistema. Luchadores y perdedores a la vez. De nuevo, un retrato del sistema de salud de eso que llamamos “primera potencia y democracia” del mundo.

“Night Raiders” (Canada / New Zealand), de Danis Goulet, es una película de acción y ambientada en un contexto distópico. Sin embargo, por más futurista que parezca, se alimenta de lo que ya viven muchos pueblos y muchos sectores sociales: exclusión, represión y resistencia. Las interpretaciones a veces no son muy creíbles y claramente el guión está hecho para encajar en el género, sin disimulo. En su lógica distópica sí mantiene cierta tensión, al menos en la parte final. Pese a ser una distopía, lo interesante que deja ver esta película es que no estamos tan lejos de muchos conflictos que no queremos ver. Solo hace falta mirar las guerras olvidadas, a quienes están detrás de muros y vallas y así encontraremos más cerca que nunca esa distopía. 

“Le monde après nous (The World After Us)” (France), de Louda Ben Salah-Cazanas, tiene una fotografía sencilla y una realización casi de documental. Esta película nos muestra la precariedad de los jóvenes y que muchas veces el contexto social es el que impide avanzar. Las interpretaciones son correctas y sin duda, lo que más se rescata, es que es el retrato generacional. El amor, la amistad, los sueños y la vida en general son los grandes temas reflejados pero también como las experiencias propias sirven de inspiración para crear novelas y películas. El personaje aprende a levantarse, trabajar, caer y volver a levantarse. En definitiva, a vivir. 

“Genderation” (Germany), de Monika Treut, trata del testimonio de los y las protagonistas de un documental de los noventa que mostraba su proceso de hombres y mujeres transexuales. Veinte años después, ellos y ellas mantienen una vida normal pero su San Francisco ya no es lo que era. La gentrificación y la invasión tecnológica ha convertido su ciudad de luchas LGBTIQ y libertad en una ciudad mainstream. Las y los protagonistas recuerdan sus momentos de transformación y sus luchas. Ahora deben seguir en la batalla porque, aunque han habido grandes avances, también han surgido otros retrocesos o movimientos reaccionarios. Interesante el papel de la familia que han formado y cómo rompen con ese modelo tradicional de padre, madre e hijos.

“Der menschliche Faktor (Human Factors)” (Germany / Italy / Denmark), de Ronny Trocker, es un correcto drama familiar pero que se pierde en conceptos y plantea demasiadas preguntas, algunas confusas. Se pierde el hilo fácilmente en varios momentos aunque en otros te llama algo la atención. Sin embargo, deja en el aire debates interesantes: cómo complementar un proyecto de trabajo que choca con los valores de tu familia.La película se mueve entre el equilibrio entre el trabajo, la intolerancia, las contradicciones personales y familiares. Es interesante cómo se han planteado y cómo están esos intentos de meter “el fantasma en casa” aunque al terminar no acaba de quedar nada claro. Quizás no ayuda su planteamiento demasiado frío y calculado, no dan muchas ganas de verla de nuevo. Aunque son muy rescatables las interpretaciones, creíbles.

“Miguel’s War” (Lebanon / Germany / Spain), de Eliane Raheb, es un interesantísimo documental que trata la vida de Miguel y sus guerras internas. Nos introducimos, audiovisualmente, en la cabeza del protagonista en la primera parte del documental: muchos colores, formas, fantasías, recuerdos, caras, etc. Pero poco a poco vamos entrando en su intimidad. El documental pasa de juego audiovisual de formas y colores a un formato más clásico en la medida que nos metemos en sus más profundos miedos, recuerdos, tristezas y sueños. Muy interesante cómo trata su conflicto de identidad de libanés con orígenes de sirios pero la mayor parte de su vida en España. Además, la película muestra acontecimientos históricos de España, Siria y el Líbano, todo a través de la historia de Miguel. Muy interesante.

“Glück (Bliss)” (Germany), de Henrika Kull, es una preciosa historia de amor de dos prostitutas, una alemana y una migrante. Las dos Viven ese amor que cambia sus vidas, para lo bueno y para lo malo. Como gran historia de amor, duradera o no (tenéis que verla), deja huella y duele. Con planteamientos tiernos e intimistas, la película se desarrolla en el Berlín más tolerante y vivo pero llena de personas solas. Sin entrar en el debate, se trata la prostitución como “un trabajo más” y sin prejuicios, aunque no estoy seguro si es el más representativo. La fotografía está muy cuidada y la ciudad fría y gris se envuelve en una atmósfera que brilla cuando afloran los sentimientos pero que tiene esa parte oscura, como la vida misma. Las interpretaciones son magníficas y, aunque hay algunos detalles que no me creo, es una película casi redonda.

“Censor” (United Kingdom), de Prano Bailey-Bond, es una película un poco “ida de olla” pero con un contexto interesante de fondo: el papel del censor en los ochenta sobre imágenes y escenas explícitamente violentas y sangrientas. Desde luego, esta película no pasaría ese filtro. Seguimos a Enid, que trabaja en el departamento censor de forma muy minuciosa y muy seria. Sin embargo, todo cambia cuando  se mezclan sus recuerdos de su hermana desaparecida con las escenas que propone censurar. La película te mantiene expectante y juega bien con la realidad y lo que está en la cabeza de la protagonista pero no va más allá. Interesante el uso de diferentes formatos audiovisuales que usa.

Perspektive Deutsches Kino

“Wood and Water” (Germany / France), de Jonas Bak, es una película  lenta y con planos casi a tiempo real, pero con varios puntos interesantes. Aunque la historia no es creíble, sí se envuelve en contextos reales y llamativos. Es impresionante cómo con la velocidad de grabación en nuestros días, ya podemos ver películas que hablen de lo que sucedió hace meses. Quizás de ahí venga su sencilla fotografía y rodaje, sin quitar todo el mérito que supondría grabar en una ciudad como Hong Kong y en momentos de protestas y en pandemia. Impresionantes imágenes de una ciudad de enormes rascacielos y de mucho movimiento en las calles, lo que contrasta con la realización casi de meditación. Otro punto a rescatar es que recalca lo que en occidente hemos olvidado: la calma y el cuidado interno, incluso en la medicina, que no sólo vale aliviar los síntomas sino ir a la raíz.

“Die Saat (The Seed)” (Germany ), de Mia Maariel Meyer, es una película difícil de digerir por los matices y mil temas que se ven reflejados. Aunque algunos merecen ser enfrentados y se les debe parar los pies, quizás los protagonistas no han elegido la mejor manera (perdiendo el control. Esto hace a los personajes más humanos. Este drama social, con tintes muy marcados en el conflicto capital-trabajo, representa una clase trabajadora que ha levantado buena parte de las empresas alemanas. Es interesante cómo se introduce un problema que afecta no solo a Alemania sino a buena parte de Europa: la especulación inmobiliaria y gentrificación. Muchas veces los trabajadores y sus superiores se desquitan de sus problemas personales en el trabajo. En este caso, parece que toda la mala suerte y presión recae sobre Rainer y su familia. Uno de los triunfos de la lucha de clases, que van ganando los ricos, se basa en la división y en enfrentar a los propios trabajadores, porque si no, a la calle. La familia es un espacio lleno de contradicciones pero es un espacio en el que se podría empezar a escuchar el uno al otro para tener apoyo frente a las dificultades externas. Aunque se ha intentado darle, al final, más matices al papel femenino, es el que más chirría,  Se sigue viendo la sociedad patriarcal y el film lo refleja (aunque ahí hay otro debate interesante en el que la película se queda algo corta). Es una película intensa que da para hablar de todo esto y mucho más. 

“Jesus Egon Christus (Jesus Egon Christ)” (Germany), de David Vajda, Saša Vajda, es una angustiosa película que nos introduce en la vida de personas con serios problemas mentales ocasionados por diferentes razones en su pasado. Desde las drogas, la violencia y los abusos en sus familias hasta problemas mentales importantes. La atmósfera de angustia, que refleja estas tremendas vidas, está muy bien conseguida con la fotografía y la realización (realista y oscura). Sin duda, este es un tema que sociedades como la alemana tiene (importantes en ciudades como Berlín) pero no parece haber Estado que les incluya. Por lo tanto, caer en una secta religiosa o vagar por las calles del Berlín más oscuro, parece su duro camino. Soledad y psicosis, una explosión muy dura y una realidad que no vemos o evitamos. Las interpretaciones son increíbles, muy reales. En todo esta angustia, caben pequeños momentos tiernos y momentos incómodos, donde reírte parece ser una burla.

“Instructions for Survival” (German), de Yana Ugrekhelidze, es un hermoso y duro documental sobre el amor y la supervivencia. Imágenes duras y momentos potentes y muy conmovedores. Alex es un chico trans georgiano y Mari su novia. Él vive casi en clandestinidad porque la sociedad intolerante de su país es un peligro para su vida. Sin embargo, tienen una familia preciosa que los ama y eso ayuda pero no es suficiente para cumplir consigo mismo. El documental trata sobre la intolerancia, la importancia del apoyo de la familia, el embarazo subrogado como cuestión de clase, del amor y, por supuesto, es una reivindicación de los derechos humanos (como lo son los de la comunidad LGBTIQ). Una historia conmovedora y dura.

Berlinale Special

“Language Lessons” (USA), de Natalie Morales, refleja la velocidad de nuestra sociedad como problema y ventaja a la vez. Esta película nos demuestra como con las videollamadas son ya parte de nuestras vidas (especialmente desde hace un año). Así que ya podemos hacer una películas inspiradas. La pandemia nos ha dejado muchas de estas imágenes y encuentros virtuales, desde entonces más “normales”. La obra decae por momentos pero no deja de tratar temas que están en nuestra boca y cabeza: conocer gente online, el amor platónico, la soledad y el machismo. Interesante el formato aunque no es perfecto.

“Wer wir waren (Who We Were)” (Germany), de Marc Bauder, es un espectacular documental con unas imágenes impresionantes, bellísimas y una fotografía excelente. Esta película es un alegato (con bien lo dice su nombre) para hacernos pensar quienes somos como especie y cómo vamos a salvar nuestro hogar: el planeta azul. Mediante voces expertas, filosóficas y científicas se reflexiona sobre nuestra especie, la destrucción del planeta, nuestro modelo globalizado, la cultura, la sobrepoblación, nuestro modelo eurocéntrico y otras culturas y la tecnología. Sin duda, todas enfocadas a si seremos capaces o no, como “seres inteligentes” , de no destruir el espectacular planeta que habitamos.

“Courage” (Germany), de Aliaksei Paluyan, me produjo interes porque no sabía nada de Bielorusia y su historia. Como la de muchos países con miles de desaparecidos y desaparecidos, es una historia tremenda y dolorosa. Un grupo de teatro, cuyo director está exiliado, prepara una obra dedicada a las personas desaparecidas. A la vez, el grupo hace historia formando parte de las movilizaciones contra el gobierno de Lukaixenko. También reflexionan sobre las movilizaciones históricas y recientes del país. Sin quitar peso y drama, (las desapariciones lo son y deben seguir siendo denunciadas) me quedo con la sensación de seguir sin saber más sobre este país medio olvidado. 

“Je suis Karl” (Germany / Czech Republic), de  Christian Schwochow, es una película te deja con muy mal cuerpo. Es una advertencia a un movimiento que se viene gestando en Europa y se presenta como rompedor, “revolucionario” y contestatario contra los partidos tradicionales. La obra chirría en algunos momentos y hay unos giros cuestionables, pero no podemos perder de vista lo que creo que es el gran mensaje a debatir: el uso de las víctimas de atentados y de discursos que se presentan como modernos, cool pero llenos de racismo, clasismo y xenofobia. Una apariencia de grupo de jóvenes modernos, tecnológicos e influyentes pero puede ser la superficie de un movimiento racista violento que se expande por el continente. No tiene por qué suceder, pero podemos tomarlo como lo que no queremos para nuestras sociedades. Esta visión de un grupo de psicópatas clasistas, blancos y racistas tienen un discurso que se puede presentar como inocente y en búsqueda de un progreso. Esto puede calar poco a poco y sin darnos cuenta. Aunque no es una película redonda, sí, te mantiene enganchado en la pantalla y te deja pensando sobre la campaña racista y antimusulmana que gana fuerza en nuestro continente.

Series

It’s a Sin (United Kingdom) Creator: Russell T Davies, es una serie emocionante, maravillosa, divertida y que sigue siendo necesaria. Como es un proyecto de comedia cae en clichés pero se compensa con el  buen humor y las buenas interpretaciones, que entran en la lógica del género. Pasas de momentos divertidos a mostrar los duros años que se vivieron en la época en la que en occidente la gente moría por el sida (especialmente castiga a la comunidad LGBTIQ, además discriminada). Esta historia muestra mucha ternura, humor y es un grito de reivindicación para que las nuevas generaciones no olviden ese drama y tengan presente que es una pandemia que no ha terminado. A ello, nos conmueve y nos acerca el trato que había con los enfermos y la pandemia que vivimos desde hace un año. También se ve como la falta de información nos hace llegar a ser negacionistas, inconscientes y paranoicos.

“Entre Hombres (Amongst Men)” (Argentina),  de Pablo Fendrik, es una serie apta para los amantes de las peleas de pandillas, mafias, sangre “a lo tarantino” aunque no sea creíble. Sin duda es un proyecto dirigido a un target fiel al género y hay un trabajo muy cuidado, por eso HBO está detrás. Interesante la presencia del machismo, aunque no es un trato con el que más conecte.

“Os últimos dias de Gilda (The Last Days of Gilda)” (Brazil), de Gustavo Pizzi, es un cuento o fábula que trata la intolerancia y el fanatismo de algunas religiones (que destruyen la convivencia y muchas vidas). Casi siempre se recoge un estado de terror si se empieza sembrando intolerancia. Esta serie tiene una atmósfera de telenovela y un tono en el que vas entrando poco a poco. En medio todo, siempre la mujer es la más juzgada y la primera cuya libertad es coartada, pero también puede ser la que inicie la resistencia. Interesante los debates que se generan con este proyecto, narrado como un cuento y que refleja lo que sucede en muchas partes de Brasil (y el mundo)

Forum y Forum Expanded

“A River Runs, Turns, Erases, Replaces” (USA), de Shengze Zhu, es un documental con impresionantes imágenes para los más atrevidos que adoren la sección Forum. Ideal para conocer viajar sin salir de casa y en tiempos de pandemia. Quienes hemos viajado por China podemos afirmar que una parte del país y de sus ciudades son así, como las muestra bien este proyecto. Los planos a tiempo real nos muestran lo espectacular y extravagante de las ciudades Chinas, en este caso Wuhan (famosa en occidente desde el año pasado) y lo que te puedes encontrar en ellas: una organización que no tiene nada que envidiar con occidente.

La veduta luminosa (The Luminous View)“ (Italy / Spain ), de Fabrizio Ferraro. Admiro y envidio a quienes sí pueden disfrutar de este tipo de películas, es una carencia mía. Pero es normal, esta sección es así, cada año intento ver algunas pero no son lo mío. Esto no quiere decir que otra persona tenga otra sensibilidad y le pueda sacar jugo, por algo está en el programa del festival. Pero para mi, es una película lenta y que no conecta conmigo.

Lo mismo sucede con Böse zu sein ist auch ein Beweis von Gefühl (Fury is a Feeling Too)” (Germany), de Cynthia Beatt. Pese a tener imágenes impresionantes de un Berlín que ya no existe, se hace pesado y conecta poco. Pero genial que exista público para estas películas que otros no conectamos. Es videoarte y es el posmodernismo amigos.

“Bicentenario“ (Colombia, Canadá), de Pablo Alvarez Mesa, sí es una de Forum que me ha impactado y gustado. Colombia ha forjado su historia con la violencia como uno de sus mayores cimientos, con una sola lectura de su independencia y envuelta en su bandera. Esta es una estructura ideológica heredada de la colonia. La identidad institucional se ha construido con un cuento heroico pero con la idea de que el país y las instituciones se “defienden” a cañonazos contra la justicia (impresionantes imágenes históricas de la retoma del Palacio de Justicia en 1985 en Bogotá). Los colores y los símbolos patrios son una parafernalia y el uso de sus personajes se queda en una sola visión: una superficialidad que se reproduce sin ningún cuestionamiento social. La sangre (el rojo de la bandera), al final, lo llena todo en su tremenda historia colombiana. Interesante reflexión sobre la patria y lo que se usa para tapar todas las miserias. Quizás, Colombia debería dejar ir a Bolívar, agradeciendo lo servido, y no quedarse atrapada en el siglo de la independencia. De todo esto habla y muestra esta maravillosa pieza audiovisual.

“Mbah Jhiwo (Mbah Jhiwo / Ancient Soul)” (Spain), de  Alvaro Gurrea, es un interesante retrato de una familia de Indonesia que trabaja en la mina a los pies de un volcán. Lo que para ellos es su trabajo, para otros un sitio de turismo. Con respeto, el director nos introduce en la vida de esta familia y reflexionamos con ellos sobre la vida y la muerte. En occidente vemos algunas tradiciones y algunos ritos como de otros tiempos pero en Indonesia, esto se combina con las tecnologías y el siglo XXI. La religión y la tradición se mezclan con el capitalismo más salvaje. La realización sencilla y cuidada. La única representación (producción completamente) española de esta Berlinale.

“Ahorita Frames” (Germany), de Angelika Levi, es un retrato de mujeres latinoamericanas sin papeles que trabajan en malas condiciones. El corto documental muestra también el trabajo cada vez más precario de la migración, especialmente con las mujeres, y pone de frente toda la parafernalia de símbolos culturales y la influencia colonial de éstas.

“Qué será del verano (What Will Summer Bring)” (Argentina), de Ignacio Ceroi, es un documental llamativo que el director reconstruye con videos encontrados en una videocámara de segunda mano. En base a pocos correos con el dueño de las imágenes, no queda claro si es real o es creada la historia narrada. Igualmente, es admirable cómo Ceroi reconstruye una narración de alguien que no conoce pero además, muestra conflictos sociales en Francia y los conflictos armados en África. Mucho tiene que contar la historia sobre la relación entre Europa y África.

Encounters

“Hygiène sociale (Social Hygiene)” (Canada), de Denis Côté, es una película para ti si no puedes ir al teatro por la pandemia. Es difícil conectar con cine así, aunque es estupendo que haya gente que lo haga (insisto, qué envidia). Por más interesante que sean los temas tratados y algunas partes de las conversaciones, se hace muy pesado. Le falta vida cinematográfica. Se disfrutan más los planos en movimiento y sin diálogos y los planos finales. Por decir algo.

Berlinale Shorts

“A Love Song in Spanish” (France / Panama), de Ana Elena Tejera, es un bello y reflexivo documental sobre los recuerdos, la nostalgia, el amor y las heridas de la guerra y el colonialismo en Panamá. Su tranquilidad y ritmo nos transporta a un ambiente cargado de nostalgia muy profunda. Este es un documento que habla de la guerra y la ocupación; pura memoria personal y memoria histórica de un país.

 

Anteriores programas:

La guía del cine en Berlín

La Reunificación alemana en el cine

El Muro de Berlín en el cine parte 1

El Muro de Berlín en el cine parte 2

El Holocausto en el cine

La historia de la Berlinale

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