Catalina Marín es una cantante y compositora colombiana de la ciudad de Medellín cuyo proyecto musical nace del querer convertir las emociones y las mil preguntas existenciales, en un lenguaje artístico propio. Junto a Jorge Zuluaga (productor del proyecto) crearon el estudio de grabación El Andén para darle rienda suelta a su libertad creativa.
Catalina es una persona que está en un constante aprendizaje sobre lo cotidiano y profundo de la vida, donde busca transitar sus sentires, a través de canciones y entendiendo que estas, son el mejor territorio de transformación para el alma. Su universo creativo y artístico está construido desde la intimidad y la honestidad de sus entrañas, invitando a otras personas a ser parte de este universo y al mismo tiempo a reencontrarse con lo que son.
«En este proyecto como cantautora, busco lanzar mi primer álbum, que tiene como concepto la vida, la muerte y la transición del duelo. Más que crear canciones para entretener, mi intención es generar experiencias que toquen lo humano y permitan que otras personas se reconozcan entre las palabras e historias que cuentan las canciones», cuenta Catalina.
«El mensaje que quiero enviar a través de mis canciones, es la importancia de la búsqueda interna y de ver que la música siempre funciona como un puente para atravesar todos los procesos personales, desde los más banales hasta los más profundos», agrega la artista con influencias de la canción de autor, el folclore y el indie pop.
‘Reflejos’ es el nuevo lanzamiento de Catalina Marín, es una canción que nació en colaboración con el artista colombiano Mario Santa en donde juntos partieron de la reflexión del libro ‘Por quién doblan las campanas’ que dice: «Ningún hombre es una isla, completa en sí mismo […] Por eso, nunca preguntes por quién doblan las campanas: están doblando por ti».
Otro de sus sencillos recientes es ‘Aranjuez’, una canción que cuenta la historia de la familia de Catalina desde la visión de la casa de sus abuelos, ubicada en el barrio de Medellín, Aranjuez. Invita a la memoria y al recuerdo de quienes ya no están, del encuentro de cada celebración y cómo a pesar de ser tan íntima, puede ser la historia de cualquier familia colombiana.