Archivo

Crónicas

Aurora & The Betrayers: más allá del soul… – crónica por Haizea Etxebarria Compes

en Crónicas

Aurora & The Betrayers es una banda camaleónica que nació en Madrid en 2013. La mayoría de nosotros ya conocíamos a la gran Aurora García gracias a su etapa anterior en Freedonia, pero la aventura de estos tres grandes músicos ha mutado mucho más allá de los ritmos soul y R&B iniciales.

Aurora García, Martín García y José Funko iniciaron su trayectoria con su primer álbum Shadows go Away en 2014. Arropados por la calidez y la sensualidad de los sonidos afroamericanos que iban desde el soul más clásico al R&B, continuaron experimentando hacia ritmos bastante más duros. En el año 2016 presentaron Vudú. Empezando ya por el primer tema Hey, Hey!, ya pudimos vislumbrar el cambio hacia ritmos mucho más setenteros, más rockeros. El soul sigue siendo una apuesta fuerte, claro que sí, pero el cambio ya ha empezado y no tiene pinta de volver atrás. Con la entrada de Fire, casi al final del disco, ya empezamos a vislumbrar esos teclados psicodélicos que serán protagonistas del siguiente álbum:  Tune out the Noise.

Tras dos años de espera, el pasado 6 de diciembre ¡por fin! Aurora & The Beatrayers nos presentaron su último álbum en la sala Sidecar. Para los que no habían seguido los últimos pasos de la banda, el verlos entrar en el escenario ya fue chocante: Looks mucho más oscuros, total y absolutamente setenteros que nos introdujeron a ese cambio clarísimo que ha dado la banda a ritmos, que tanto nos recuerdan a los amantes de los setenta, de bandas como The Doors, Led Zeppelin o incluso Black Sabbath. Agradable sorpresa que nos llevó a perdernos en la atmósfera psicodélica de temas como Bloody eyes y a ritmos más rockeros como los de Don’t Waste More Time. Obviamente no dejaron atrás sus grandes temas de álbumes anteriores: El maravilloso groove de Get down, ese loco soul de From love to hate acompañado siempre por el increíble vozarrón de Aurora. Además, con esta mezcla constante de soul y rock también era inevitable no recordar a los grandes The Black Crows.

 

Dos años de espera y una fría noche de invierno no bastaron para desmotivar a un público que no dejó de bailar, ni por un segundo, durante todo el concierto.

 

Haizea Etxebarria Compes

¡Bendita sea tu alma, Bola! – Crónica del concierto de Martirio y Chano Domínguez – Voll-Damm Barcelona Jazz Festival – por Sara Martínez y Belén Martín

en Crónicas

Presente como un espectador más, el alma de Bola de Nieve nos rodeó con sus brazos la noche del 28 de noviembre en el lugar que Bola, en vida, conoció como Teatro Español y, hoy día, Martirio y Chano –y nosotros- conocemos como Sala Barts. Bola, apodado por Alberti como el Lorca Negro, fue un vanguardista, un increíble intérprete del bolero filin y un ser humano sin fronteras para su arte, con el cual viajó y lo regaló a todo aquél que lo pudiera necesitar. Así hizo a finales de los cuarenta en Barcelona, en la misma Sala que nuestra cita con Martirio y Chano –en aquella apoca bautizada como Teatro Español-, un fantástico dúo al que desde hace casi quince años no veíamos colaborar.

Para Chano Domínguez y su magia en el piano no existen adjetivos con suficiente peso en el diccionario, así como tampoco existen para describir la simbiosis entre ambos, que se tradujo en una dosis de energía que poco a poco iba llegando a cada una de las butacas de la Sala Barts cuando a golpe de tecla durante casi diez minutos nos fue preparando para la noche, que se abrió con la primera canción del disco Tú no sospechas.

Foto: Belén Martín Vázquez

Y Martirio, ese ícono de la transición, de la revolución, de lo femenino y de lo feminista, de la sensualidad, del amor y del humor, nos hizo sentir como en casa entre canción y canción. Y es que, por eso la onubense ha defendido siempre la reivindicación de lo doméstico y de lo popular como resistencia –nos habla, sin tapujos, entre canción y canción de las mañanas en chándal, las camas vacías y la resaca emocional- y ello es palpable en sus conciertos con el rasgo tan distintivo y propio como son los diálogos con el público y una suerte de stand up, en el que la onubense expone tópicos como el desamor, el amor y nos animó a querer, porque que miedo da querer, aunque sea lo más grande de este mundo, sentenció antes de poner voz a Alma mía. De quitarnos los miedos, de desvestirnos de las mentiras, del orgullo y otra vez, de amar, habla su tierna y arropadora voz en Me dices loca, pero también sabemos que la tristeza y la desesperanza siempre son protagonistas en los boleros y así pensábamos el jueves con No puedo ser feliz y Vete de mí, la canción más aplaudida de la noche y el paso previo a La Vie en Rose y a los bises de un show que recorrió de principio a fin el nuevo trabajo de Martirio y Chano.

Pese a que con mucho raciocinio Martirio dijera recientemente que cantando la canción afrocubana más pura se siente fuera de lugar e interpretando algo que no es suyo y que pertenece a otros, desde la humildad y como cierre nos regaló El Manisero, y alejadísima de cualquier tipo de apropiación cultural o temor que pudiera haber expresado con anterioridad, despidió a Bola con un guiño a su tierra, a sus raíces y, también, a su resistencia. Gracias Martirio y Chano por la música y la conversación, gracias por visitar Barcelona y encender nuestros corazones.

 

Texto: Sara Martínez

Foto portada: Belén Martín Vázquez

 

¿Bailamos? El show de Quantic en la Sala Apolo – crónica de Sara Martínez

en Crónicas

El pasado miércoles 20 de noviembre, Barcelona dio la bienvenida a Will Holland -a.k.a Quantic- y su equipo de músicos en la Sala Apolo. Cuando escuchamos su nombre, es del todo improbable que los conceptos baile mestizaje no ocupen nuestros cerebros. Sin embargo, en este concierto Quantic nos mostró una faceta que, desde hace unos años, residía prácticamente en el olvido.

Si bien es cierto que con Quantic y sus más de 20 récords podíamos esperar cualquier cosa, en el show pudimos comprobar la influencia de su actual residencia en Nueva York, siendo que el sonido estuvo fuertemente marcado por la cultura club y los registros electrónicos más comunes y a su vez, más relajados, puesto que el concierto no alcanzó momento alguno de clímax.

Con esta actitud más cercana al frío que al calor, Will Holland abrió el escenario con su voz, protagonista de It is your invention y acompañado de su equipo; cuatro teclados multifacéticos y el percusionista que nos ofrecieron su show más técnico, presentando temas como Divergence, Incendium Now or Never. No fue hasta el momento en que tocaron Motivic Retrograde, que junto a la fuerte presencia de Sly5thAve empezó a llamar al público al baile con sus tintes más disco-house. El momento bailongo, relegado al final, tuvo su apogeo con Sol Clap y una versión 8bit de la mítica There’s no limit del dúo 2unlimited.

En definitiva, quizás Will Holland y su alter ego Quantic nos presentaron un formato que nos sorprendió y puede que a algunos incluso hasta desestabilizó, pero el recuerdo que nos queda es haber disfrutado de un show sorpresivo, fruto de la creatividad de un músico polifacético acompañado de un gran equipo.

Sara Martínez

 

 

 

 

 

Angèlique Kidjo: La magia de ébano – 51 Voll-Damm Festival Internacional de Jazz de Barcelona – por Haizea Etxebarria y Ramón Hortoneda

en Crónicas

El pasado 19 de noviembre la sala Barts, nos dio la posibilidad dentro del 51 Festival de Jazz de Barcelona, de poder disfrutar de Angèlique Kidjo. Kidjo, artista originaria de Benin que actualmente vive en la ciudad de Nueva York,  ha publicado 13 álbumes en los más de 30 años que lleva en el mundo de la música. Debido a su amplio abanico de inquietudes musicales, ha colaborado con grandes artistas tan diversos como Carlos Santana, Alicia Keys, Ziggy Marley o Peter Gabriel.

Foto: Ramón Hortoneda
Foto: Ramón Hortoneda

La artista en su paso por Barcelona, presentó su nuevo álbum Celia, un homenaje muy personal a la diva de la salsa Celia Cruz. A través de los 10 temas del disco, Kidjo investiga las raíces africanas de la gran cantante cubana.

Es interesante saber que años atrás, aún en Benin, Kidjo tuvo la posibilidad de ver en directo a Celia Cruz y quedó totalmente fascinada de ver a una mujer con tanto poder encima del escenario. Ya en París, años más tarde, volvió a verla y descubrió por qué sentía a esta mujer de una forma tan cercana: Cruz utilizaba la percusión africana en canciones como Quimbara (1974) y cantaba canciones Yoruba que fueron sacadas de Benin 400 años antes por influencia colonial.

Foto: Ramón Hortoneda
Foto: Ramón Hortoneda

Nos encontramos con una mujer en el escenario con un poder y una fuerza excepcionales. Muestra de sus intereses musicales diversos, pudimos saltar desde el afro-pop más comercial y bailongo (quizá también el menos interesante) a la salsa, el afrobeat, afrojazz, funk e incluso a los ritmos afrorock de los Talking Heads. Kidjo tiene una voz de potencia arrolladora que sabe modular de tal manera que puede resultar terriblemente dura como cálida y aterciopelada.

A ritmo de Mama Africa, pudimos ver cómo la artista se fundía en los brazos cálidos de un púlico totalmente entregado, y cómo sin dejar de bailar ni un sólo segundo, algunos de los asistentes tuvieron el privilegio de compartir el escenario varios temas seguidos con toda la banda.

 

Foto: Ramón Hortoneda

 

Foto: Ramón Hortoneda

Al final pudimos difrutar del homenaje a la maravillosa Miriam Makeba, a Mamá África. Es imposible no sonreír ni bailar escuchando el gran clásico Pata Pata. Pero el gran clímax, al menos a mi parecer, llegó con el clásico Malaika, canción escrita en swahili en 1945 y sin duda, una de las canciones de amor más maravillosas de África. Increíble.

Foto: Ramón Hortoneda
Foto: Ramón Hortoneda

La única pega que puedo mencionar es que se echó muchísimo de menos una base de vientos en la banda. Por lo demás, genial. Una velada en la que sin duda, nadie pudo dejar de bailar.

Haizea Etxebarria

Foto: Ramón Hortoneda

Jokermen, tributo a Dylan, teloneó a los Smoking Stones el pasado sábado en Luz de Gas – Por Ramón Hortoneda y Diego Jódar del Álamo

en Crónicas/Foto-reportajes

Una banda sólida con muy buena acústica y atrezzo, y con un líder carismático a la vez que entrañable que ofreció un registro vocal bien digno de Dylan.

Haciendo de vínculo con la siguiente banda, Jokermen nos deleitó con un soberbio “Like a Rolling Stone” que encandiló al público, entre otros grandes temas del gran Bob Dylan.

En resumen, Jokermen es una banda de la que valdrá la pena seguir sus pasos.

———————————————————————————————————————————————————————-

Foto-reportaje y crónica del concierto de Jokermen en la sala Luz de Gas de Barcelona el 16 de noviembre de 2019.

Texto de Diego Jódar del Álamo.

Todas las fotografías son de Ramón Hortoneda.

Las fotografías no pueden ser utilizadas salvo expreso consentimiento del/la autor/a, al/la que se puede contactar a través del correo electrónico info@bazarshowmag.com.

 

Éxito rotundo en el regreso de Los Smoking Stones a Barcelona – por Montse Delgado y Ramón Hortoneda

en Crónicas

Este pasado sábado 16 de noviembre, la sala Luz de Gas nos brindó la oportunidad de disfrutar del gran concierto que nos ofrecieron los Smoking Stones.

La sala se fue ambientando rápidamente de fans de los Rolling Stones y que bien saben que van a encontrar en los Smoking lo más parecido, porqué podrán haber muchas bandas tributo, pero repito, como los Smoking Stones… ninguna. Es la banda con más similitud en todos los aspectos a lo Rolling.

Una banda compuesta por grandes músicos como son: Luis Arcos, Santi Ursul, Miguel Izquierdo, Julio Lobos, Brutus y con la voz cantante de Sergio Ortiz.

En la sala se respiró rock’n’roll desde el primer segundo y no hubo ni un instante de duda de estar ante una de las mejores banda tributo, todos y cada uno de ellos interpretando a los personajes prácticamente a la perfección.

En acción desde 1995 y eso se nota cuando los ves a todos en lo alto del escenario, no pongo en tela de juicio sus principios, sin embargo ahora son más que una banda… son familia, la complicidad entre todos sus componentes te sumerge a un concierto en directo de esa gran banda nacida en los 60’s.

 

 

El grupo empezó fuerte cuando aún sin haber levantado del todo el telón nos sedujeron con Sympathy for devil, siguiendo con Start me up, All down the line, Respectable, Sweet Virginia, una magnífica interpretación de Angie entre otras y, cómo no, Satisfaction. Que así es como nos quedamos todo el público, satisfechos y seguro que, con hambre de volver a disfrutar de ellos cuando algún bolo nos lo permita.

                     

Fue curioso cuando un público mayoritariamente de edad comprendida entre los cuarenta y los sesenta y muchos, algunos también de más jóvenes, coreaban las canciones al unísono con Sergio Ortiz, gozando, disfrutando y moviéndose a ritmo de Rock, reviviendo tiempos y, es que estos chicos en lo alto del escenario son capaces de transportarte a épocas pasadas y que en ocasiones tanto añoramos. Con ellos… la fiesta aún existe para todos nosotros.

Y, como dato de originalidad, Brutus, como el mismísimo Keith Richards, nos sorprendió con un guiño al público con una camiseta que ponía: “Who the fuck is Keith Richards?”

Nosotros desde aquí, sólo nos queda desearles largas vidas para que podamos seguir recreándonos con esta gran banda como son los Smoking Stones en riguroso directo.

Crónica Montse Delgado

Fotos: Ramón Hortoneda

A toda Barcelona le gusta – Crónica del concierto de Juan de Marcos & Afro-Cuban All Stars en el Voll Damm Jazz Festival de Barcelona – por Sara Martínez

en Crónicas

La Afro-Cuban All Stars es hoy Considerada un ensamble de ensueño, un ensamble cubano que junto a las leyendas que han pasado por ella, pusieron a bailar al mundo.

Los tiempos también y la Afro-Cuban también, el otrora miembro más joven es, hoy día, el más vetusto y ha escogido rodearse de frescura con integrantes jóvenes, entre ellos sus dos hijas, desmontando así la imagen típica de la banda.

En el marco del Voll Damm Jazz Festival, Juan de Marcos y los suyos nos pasearon por la tradición musical cubana, comenzando con una pieza del abakuá, Sociedad secreta religiosa cubana exclusiva para hombres, interpretada esta vez con gafas violetas.

Seguidamente, vimos la faceta más conocida de Juan, al coger es de su tres, pero también la más divertida y pícara, cuando vimos a Juan y a Emilio Suárez desafiando se como los auténticos soneros, en homenaje a Arsenio Rodriguez.

Los clásicos fueron los protagonistas, y también tuvimos momentos de ternura y melancolía, especialmente con la trova ‘Ella y yo’. El concierto continuó in crescendo, hasta el punto que Juan y Emilio decidieron bajar a bailar al escenario, y vaya que sí lo hicieron, inclusive con una servidora.

Llegó el momento de la despedida, que comenzó con ‘Habana del Este’ y ‘Sabrosura Natural’, donde piano y flauta se lucieron como nunca.

Gracias a la percusión y al solo de tumbarlas, la espera de los bises no fue tan amarga, y como colofón final, bailamos María Caracoles hasta que la agrupación, con una cálida despedida, nos dejó aún moviendo los pies.

Sara Martínez

(foto portada by Eric Politzer)

 

 

 

“Casi dos horas de punk guarro, acelerado y faltón” – Crónica del concierto de la Polla Records en Barcelona – por Sara Martínez

en Crónicas

Tras 16 años separados, los viejos punks deciden reagruparse y ofrecernos una gira por todo el territorio español, acompañados de otro maestro, Enrique Villareal Armendáriz, a.k.a El Drogas.

Con aforo completo, Evaristo y sus colegas convocan a una multitud formada por los más viejos del punk y, también, los más nobeles, para disfrutar de casi dos horas de punk guarro, acelerado y faltón. Sabíamos que no se iban a salvar políticos, militares, banqueros, sacerdotes y burgueses de la lengua de Evaristo Paramos ni de las melodías desenfrenadas de sus compañeros.

 

Tras una contextualización maravillosa, ofrecida por El Drogas, todos calentamos motores, lanzamos los primeros gritos y pegamos los primeros saltos con citas a Barricada como Come Elefantes y En Blanco y Negro, uno de los momentos más emotivos de esta velada punk, a pesar que El Drogas quede alejado del término. Con el calor en el cuerpo y la tensión más alta, el público se abalanzó hacia la pista, y poco después pudimos ver proyectadas cruces ardiendo acompañadas del clásico Salve. La Polla nos mostró la enciclopedia del punk que han ido generando con los años y la masa de la pista se movía de un lado hacia el otro al compás de No somos nada, Ellos dicen mierda y, la favorita de una servidora, Carne pa’ la picadora.

Ha pasado mucho tiempo desde el nacimiento de La Polla, y con el tiempo también han pasado mucho Evaristo y los demás, sin embargo, con una actitud igual que la de un punk de 20 años y una energía envidiable, Evaristo nos recitó las letras que cantan a la desesperanza, al no future y a la podredumbre del sistema, y nuestro deber después del concierto es plantearnos si, igual que Evaristo, el sistema también ha permanecido inmutable y nos oprime con la misma energía que siempre.

Sara Martínez

 

 

Crónica del concierto de Ara Malikian en el Palau Sant Jordi presentando su doble álbum “Royal Garage” – por Montse Delgado

en Crónicas

Ara Malikian nos ofreció un repertorio de su último doble álbum Royal Garage el pasado 5 de octubre en el Palau Sant Jordi.

Nacido en el seno de una familia armenia, empezó desde muy temprana edad a tocar el violín de la mano de su padre y, a pesar de los difíciles momentos que le tocó vivir durante la guerra civil libanesa, Ara Malikian dio su primer concierto a la edad de doce años.

Tenía especial ilusión en poder asistir al concierto de Ara Malikian y a pesar de no haber hecho pleno, desfortunadamente, ataviado con unos pantalones plateados, brillantes y un chaleco de tres cuartos Ara nos dejó a todos estupefactos.

No tan sólo es un gran violinista, sino que además es un gran showman.

Entre pieza y pieza, nos deleitaba con una “historieta”, como él lo llamaba, de toda una serie de vicisitudes que le habían sucedido a lo largo de su trayectoria musical, con humildad, a modo de humor. Sin embargo, si prestas verdadera atención a todo lo que te cuenta, detrás de ese porte cómico y de esas palabras, descubres que realmente no ha le sido todo tan fácil, si no hubiera sido por su constancia y su persistencia tal y como nos informó, ensayando hasta doce horas diarias durante treinta años y si prestas atención a su música en cada pieza denota calma y consternación a la vez.

No hizo falta un gran escenario, ni demasiados cachivaches, Ara, acompañado por ocho grandes músicos, su violín y el amor que le pone a cada nota interpretó piezas como Concerto Grosso, Pisando Flores, Las milongas de Kairo y Loucine entre otras, además de versionar algún que otro gran éxito como en el caso de Sweet child of mine de Gun’s and Roses.

Una de sus características son sus saltos a la hora de pasar del trance a la euforia y es que Ara Malikian, a sus cincuenta y un años recién cumplidos aún tiene mucho que darnos y nosotros por recibir.

Fue un concierto que, para los que ya le conocemos, espectacular y, para los que se iniciaron por primera vez con Ara, estoy segura que a partir de ahora sentirán curiosidad por saber más de él.

A título personal diría que todo el mundo debería ver al menos una vez en directo a Ara Malikian y sentir su música.

Montse Delgado

 

Con unos cuantos años de actividad a sus espaldas, el pasado martes Natiruts nos presentaron, en la Sala Razzmatazz, su último disco “I love” – por Sara Martínez

en Crónicas

Con unos cuantos años de actividad a sus espaldas, el pasado martes Natiruts nos presentaron, en la Sala Razzmatazz, su último disco I love. En la última visita a nuestra ciudad, la banda brasileña colgó el cartel de agotado un mes antes del recital y, a juzgar por la afluencia de público, esta vez o también lo consiguieron o poco les faltó.

Con una cuenta regresiva de 15 minutos, el público empezó a impacientarse y la excitación aumentaba por momentos. El telón se abrió y unos audiovisuales new age empezaron a proyectarse mientras salía la banda. Con un total de trece músicos, incluido un coro de tres poderosas mujeres brasileras, la música empezó a sonar y el público empezó a gritar y a bailar al ritmo de un reggae diferente, dominado por las percusiones y una fuerte influencia brasilera.

Pudimos escuchar piezas del nuevo disco, incluida la homónima I love, en honor y tributo a la formación neoyorkina Morgan Heritage. Pero sin duda, el momento más emotivo de la noche lo protagonizó el momento en el que el líder, Alexandre Carlo, animó al público para enviar una petición al universo y rezar para que éste ayudara al pueblo brasilero y, en concreto, al pueblo indígena, a parar los incendios y solucionar la grave crisis por la que el país de la banda y de muchos asistentes del público, está enfrentando.

En definitiva, el show de Natiruts fue un espectáculo cargado de positividad, amor y buena vibra. Buena vibra que escuchamos en temas como Serei Luz, Quero Ser Feliz Também o Presente de um Beija-Flor, canción con la que se empezaron a conocer en España. Un show, que si se repite, más de uno estaremos dispuestos a volver a presenciar, no sólo por la música, si no también por la harmonía que desprende la banda y la buena energía que nos enviaron a los presentes.

Sara Martínez

 

This site is protected by wp-copyrightpro.com