Archivo

Crónicas

“Esto lo hago por vosotros” Cecilio G y Pedro Ladroga en las Nits del Fòrum

Crónica por Sara Martínez

en Crónicas

Así despedía su actuación de apenas treinta minutos el pasado viernes en las Nits del Fòrum el cabeza de la noche, Cecilio G.

El show –no se le puede llamar concierto, ni tampoco es necesario- estuvo fuertemente marcado por la presencia de Pedro Ladroga, que llegó con mucha más fuerza que el Ceci. Es más, acompañó al de Bogatell durante todo su su show, cosa que –por lo menos a mí- me hizo preguntarme qué cuando se iba a quedar solo con Agon Beats, su beatmaker y productor por excelencia con el que, por cierto, aún no había pisado ningún escenario.

El espectáculo de Cecilio G fue decreciendo e impregnándose de falta de ganas poco a poco. Con mucha fuerza salió a cantar Llegue cuando Llegue junto con Pedro, pero en general fue corto y el personaje estaba cansado. Tan cansado que insistentemente no podía dejar de repetir que aquello únicamente era un regalo para su público –el que probablemente no le caería bien- y dando a entender que, si fuese por él quizás esa noche hubiese estado en cualquier otro lugar menos en el Fòrum. Necesitado de la compañía de Pedro y contando con la presencia de amigos músicos, entre ellos Moha –que se cantó un par de temas- escuchamos producciones como Pikete Espacial, Intro TDPS y prácticamente hasta aquí podemos contar.

Desde lo personal y a favor del artista, diré que es mucho más que un show breve en el que lo único que presenta es un círculo de hombres raperos con actitud agresiva cantando encima de sus propios temas. Defenderé que es talento con su rapidez verbal, su agudeza y capacidad de improvisación, además de tener la habilidad de parodiarse a sí mismo y parodiar al género –como consecuencia ha tenido incontables beefs-, nadar entre diferentes estilos hasta el punto de grabar un disco de punk crudo y mostrando a la vez una sensibilidad altísima sobre todo en aspectos sociales y políticos, tiene las ideas muy claras y una posición muy firme. Y es que, al parecer, retomando la frase que pone inicio a esta crónica, el compromiso aquí –de comprometerse con alguien- lo tenía con el público, y quiero creer que ofreció lo que en ese momento concreto tenía en sus manos.

Música y confinamiento – por Montse Delgado

en Crónicas

En este tiempo de confinamiento he vuelto locos a mis vecinos. No sabían si era joven o mayor, si me gustaba la música clásica, la retro, o el más puro house. Pero debo decir que la música ha formado una parte importante de estos días. Sería difícil escribir sobre todas y cada una de ellas, faltarían páginas y sobrarían motivos para descifrar lo que cada una significa para mí personalmente. Lo que sí diré es que sobre las que escriba, me motivan todas y cada una de ellas de diferente manera y en todas ellas, mantengo un recuerdo, una sensación y una emoción diferente.

Durante muchos días tuve en mí cabeza una canción que me años atrás me había motivado mucho, sin embargo, no había manera de que me viniera a la mente el nombre del autor, y el recuerdo que tenía era el de un violín, que mezclado con el “house” formaba la combinación perfecta. Siempre hablando en título personal.

Una noche, de repente… lo recordé y desde ese día, no tan sólo escucho esa canción, sino que además disfruto con el sabor cubano de ese violín manejado por Julio Muñoz o Julio Cuba como nombre artístico. Gracias Julio.

Del “house” y del sonido cubano, nos marchamos a mí queridísimo Sting. Sting, me proporciona bienestar, tranquilidad y me trae al recuerdo aromas de campos dorados de un pasado quizás no tan lejano, pero al suceder tantas cosas inesperadas en el transcurso de los años, tengo la sensación que esos recuerdos forman parte de un antaño lejano que ha ido forjando una amistad sólida, consolidada y llena de complicidad. Y es justo esta canción, que durante este confinamiento me ha permitido sentirme más cerca de esa amistad a la que tanto y tanto echo de menos.

 

Sin tener nada que ver las una con las otras, expresaré que la siguiente canción me ha inspirado a escribir y a poner un proyecto en marcha, qué, tengo la fe de que va a ser un gran éxito. Sí tengo que ser del todo sincera, diré que esta canción la descubrí recién entrados en el confinamiento y que me ha convertido en adicta de dicha balada. Es una canción que se escucha desde dentro y te expulsa de golpe toda la inquietud que puedas sentir a causa de la clausura obligada y necesaria. El video clip es brutal y dice mucho de sí.

 

La mayoría nos hemos puesto a cocinar casi como nunca habíamos hecho con anterioridad, mis canciones de culto para ese momento, ha sido una playlist que me había elaborado de música en nuestro idioma de los 60-70 y 80’s, pasando por Raphael, José Luis Perales, Las Grecas, Mari Trini, Mocedades, Roberto Carlos, Rocío Jurado, Duncan Dhú, Los Sirex, Camilo Sesto, Tony Ronald y muchos más, por lo que escogeré una entre todas, una que la cantaba a pleno pulmón cuando sonaba entre cacerolas y sofritos y que sin entender muy bien el porqué, me siento identificada con ella, quizás sea por los muchachos del barrio le llamaban loca.

 

No importa el género; rock o clásico, ópera o heavy, la música se define por lo que te aporta en cada nota y sí de algo estoy segura, es que en todos y cada uno de nosotros, hay una canción que nos sugiere algo. Da igual que no entendamos el idioma en el que está cantada, porque sí le quitamos  la voz, la música es el idioma universal por defecto.

Este artículo se convertiría en interminable si tuviera que agradecer uno por uno a todos los autores, pero terminaré agradeciendo en general a todos los que transmiten su arte a través de la música.

He escogido tan sólo cuatro estilos diferentes de los que voy escuchando durante este tiempo, cuatro maneras de sentir e interpretar lo que cada una de ellas me dice personalmente.

Espero que las disfrutéis deseando que esto termine pronto para poder bailar de nuevo, muy y muy juntos.

Montse Delgado

 

Canciones en mi confinamiento. Melancolía desde Berlín (Parte I) – por Jorge A. Trujillo

en Crónicas

Llevo más de tres semanas confinado en Berlín. Aquí las restricciones no son tan estrictas como en España por muchas razones pero no por ello son mejores.  Estar pendiente de mi familia y amigos en España y estar al tanto de las noticias, junto con el cierre temporal de mi trabajo, me ha hecho estar, como todos, con mis altibajos. Pero estoy intentando mantener un horario, a veces con éxito y otras sin nada de éxito. Estando en la distancia y con la incertidumbre que todos y todas tenernos, aparte del cine y las noticias, es la música la que me hace estar cerca de mi familia y amigos en Barcelona y Asturias.

La primera canción que me viene a la cabeza, sin duda, cuando he tenido tiempo a pensar en el año y medio que llevo viviendo aquí es “Tierra” de Xoel López. Esta canción me traslada a los momentos en los que ya planeaba mudarme de Barcelona a Berlín. Y ese inicio del videoclip, los distintos sitios que han sido importantes el cantautor gallego y esa tremenda letra, es la que me hace sentir esa canción como mía. No soy mucho de playa porque siempre la he tenido, el Cantábrico de Asturias y el Mediterráneo de Barcelona. Pero es verla y pensarla para que me entre la nostalgia. Pero es que esta canción, además de darle un significado de “Tierra” a los diferentes lugares de los que uno forma parte, te conmueve por los caminos personales que se toman y los caminos por lo que te lleva la vida misma. Quizás la parte más emocionante es:

“(…)Y hace tiempo que yo ya me fui, yo siempre me estoy yendo

Pero siempre estoy contigo, aunque a veces pienses que no hay nada

Cuando me quedo mirando como si estuviera ausente

Es porque estoy viajando, no pienses que voy a perderme.(…)”

“Tierra” de Xoel López:

 

A Xoel le falta mi Barcelona, pero compartimos el norte de España, el paso rápido por Salamanca y la conexión (raíces en mi caso) con Latinoamérica. Sin duda, una canción que me conmueve y me conecta con mi múltiple identidad.

Una canción que descubrí en la capital alemana, en un momento de crisis de querer regresar a Barcelona, es “Berlín” de Coque Malla.  Su última estrofa me dejó frío. El optimismo de la canción aunque con cierta melancolía, contrastaba con mi momento de bajón y añoranza por regresar a mi zona de confort: Barcelona. Mirando mi habitación en Berlín, tumbado en la cama y pensando en ello, la canción me marcó con su final:

“(…)Hoy, voy a empezar a construir

La casa donde estaré,

Para toda la vida

Voy a recorrer esta ciudad

Voy a quedarme en Berlín

Para toda la vida.”

 

Mi versión favorita es con Leonor Watling:

 

No puedo dejar de mencionar el dueto con Ivan Ferreiro en “Me dejó marchar”:

De siempre, Iván Ferreiro ha sido uno de mis cantautores favoritos. Es difícil elegir una canción (como de todos los que mencione). Sin dudas, “Turnedo” es mi canción favorita. Ese tono de voz, la forma de cantar y su letra tan surrealista como el sentimiento que transmite su letra, la convierten en el cóctel perfecto para estar en la línea del dolor y la fuerza de seguir adelante.

No puedo elegir una estrofa, toda la canción es impresionante. Aquí me quedo con la versión que canta junto a Xoel López en su disco en directo, “Confesiones de un artista de mierda”:

Al poner toda la letra de “Turnedo”, me doy el lujo de poner tres canciones más del gallego más Indie y ex vocalista de Los Piratas. Como es tan lastimero en sus letras, no puedo dejar de resaltar Pensamiento circularde su último disco, “Casa”. Esa forma de vivir las cosas y cómo lo reflejan sus canciones son increíbles. Y brutal como te toca la “patata” con la letra, pero sobre todo con el video, ya lo veréis.

(…)Hay noches

Que escucho muchas tonterías

Y pienso en ti

Hay algo delicado

Abandonarse a los demás

Hay noches

Que como muchas chucherías

Y pienso en ti(…)”

 

“Pensamiento circular”:

Del mismo modo, “El equilibrio es imposible” te deja hipnotizado con esa la letra. Para ello nada como la particular voz de Ferreiro y el vozarrón de Santi Balmes:

(…)Yo sigo detrás

Para qué

Si cada vez que vienes me convences

Me abrazas y me hablas de los dos

Y yo siento que no voy

Que el equilibrio es imposible cuando vienes

Y me hablas de nosotros dos

No te diré que no

Yo te sigo porque creo que en el fondo hay algo

Ella no me imagina

Cazando en los bares

(…)Entonces ven

Dame un abrazo

No te conozco

Cuando dices que felices

Qué caras más tristes(…)

 

 

“El equilibrio es imposible”, junto con Santi Balmes:

 

 

Acabando (¡cuesta eh!) con Iván Ferreiro, una de la banda sonora de Rec 3, donde  sólo con esa guitarra de Pozo y Amaro Ferreiro y la voz de Iván nos deja mudos con “Canción de amor y muerte”. Tan bien elegida para esa dualidad de amor y muerte para la tercera entrega de la saga de zombies más famosa de España. Muerte, besos, suerte, infectada, amor, enfermedad, guapa, final… son palabras en este pedazo de canción que no se puede destacar sola una estrofa, aunque en estos momentos quizás sí valga la pena señalar: “Voy a contagiar a esta ciudad con nuestro amor(…)”.

“Canción de amor y muerte”, junto a Rubén Pozo.

Finalmente, para acabar de señalar parte de mis canciones favoritas, tengo que acudir a mi segunda lengua, el catalán. En estas semanas de incertidumbre que nos acecha, tenemos que actuar con responsabilidad y colectivamente porque “Som gegants” (somos gigantes). Si cuestionamos ciertos modos de vivir hasta ahora y aprendemos de una vez de esta crisis, viviremos “La gran eufòria en un mundo mejor. De éste modo y si logramos aprender de ésto, como sociedad, “Tot anirá bé” (Todo irá bien) si no todo, casi. Con esto resumo tres de mis canciones favoritas de Joan Dausà. Sí, otro lastimero como yo. Pero te invito a escucharlas porque a mi, a parte de la melancolía que me entra por Barcelona en los videoclips y por sus preciosas letras, son canciones muy optimistas y positivas que te hacen sacar la lagrimita de felicidad. Cosa muy habitual desde la lejanía. Y en eso consiste la vida y en eso consiste resistir, al menos así es como lo he aprendido y muchas claves me las han dado canciones tan buenas como éstas. También ha sido muy complicado sólo elegir estas de Dausá, porque me dejé unas cuantas.

(…)Potser recordes quan ens enfonsaves el cap dins el mar

Potser recordes quan triaves la pedra que feia més mal

I escopies paraules plenes de fang

I entraves als somnis que fan tremolar

Però ara som gegants (…)

“Ara Som gegants”:

(…)Surt volant el tap del cava

I tothom s’abraça a taula

Baixa, amor meu

Baixa, amor meu

La vida és nostra

 S’acaben les hores que mai no acaben

Els dies que despertàvem

Temptats de deixar-ho estar

És com si tot tornés a lloc(…)”.

“La gran eufòria”:

 “I ara vint anys després

Recordo aquell moment

I ens veig a tots tan bé

Tornaria a agafar el tren

Tornaria a aquell hotel

Per trobar-te entre la gent

I ara el cor em diu

Que tot anirà bé

I ara el món em diu

Que tot anirà bé”

“Tot anirà bé”:

Dos más, super rápidas que son dos clásicos: “Llença’t” de Lax ‘n’ Busto:

y “Bon dia” de Els Pets:

¡Ay, Barcelona!

Espero que os haya gustado mi lista, he tratado de ser sincero y son las canciones que me gustan y más me llegan. En la parte de II, comentaré canciones sobre películas, series y más lugares.

Jorge A. Trujillo

 

 

 

 

 

 

Gas! Gas! Gas! Crónica del concierto de Goran Bregovic en el Palau de la Música – 21 Festival Mil·lenni – por Sara Martínez

en Crónicas

Pasan los años, pasan y Goran Bregovic sigue acudiendo a una de sus imperdonables citas; Barcelona. Nuestra ciudad se ha convertido para el músico, prácticamente, en parada obligatoria. Tanto es así que, a pesar de no presentar material nuevo desde enero de hace dos años, el pasado jueves 27 de febrero,de la mano de la vigésimo primera edición del Festival Mil·leni, acudimos al Palau de la Música a disfrutar de un recorrido por la carrera de Goran.  y por su música. Los acompañantes no podrían haber sido mejor escogidos; su Wedding and Funeral Orchestra.

Las hermanas Radkova abrieron el espectáculo cantando Vino Tinto, originalmente interpretada por Bebe. El resto de los músicos las acompañaron para seguir con himnos como Presidente, haciendo gala de un sonido apabullante y fanfarriero. Como nos habían advertido, ibamos a caminar pasito a pasito por la senda de Goran. Meláncolico, anunció el inicio de Ausencia, y junto a Muharem Redzeti hizo que, a pesar de extrañar a Cesárea Evora, no extrañáramos su voz. La tristeza dió paso al jolgorio y parte del público no podía estarse quieta en las sillas del Palau coreando Balkaneros, Made in Bosnia y Gas Gas. No olvidemos que Goran, entre los años 80 y 90 fue una estrella del rock yugoslavo con la banda Bjelo Dugme, hecho que le ha permitido explorar diversos estilos en su carrera en solitario, además de poder componer para artistas como Iggy Pop. Pues con uno de los temas compuestos para este ícono del rock, In the death car, los músicos se fueron despidiendo uno a uno para dejar al frontman solo en el escenario del Palau. De forma tímida, el público empezó a preguntar por alguno de los temas más emblemáticos del artista; querían escuchar himnos partisanos como Bella Ciao o Yeremia, sobre todo los compatriotas de Goran, quienes acudieron a la imperdonable cita para rememorar sus raíces y celebrar la paz, pero también la lucha. Bregovic no defraudó y volvió a sentarse y reunir a su séquito para finalizar con la fiesta balkanera, esta vez de forma colaborativa con el público. Para este momento, ya no valían ni sillas ni butacas, Goran pidió locura, advirtiéndonos; if you don’t go crazy, you are not normal. A los gritos de artiljerija, colaboramos en la interpretación de Yeremia, mientras el serbio iba dando tragos a su copa, puesto que como había anunciado, es un tema para cantar mientras se bebe. Estremecidos escuchamos las primeras notas de Bella Ciao, himno partisano por excelencia y con el que Goran tiene una gran conexión fruto de su historia familiar. El último brindis, como era de esperar, movió el suelo del Palau y sí, complaciendo a todo aquél que se encontraba en el recinto, Kalashnikov fue la canción elegida para la despedida del conjunto.

Es necesario remarcar que, en la situación en la que nos encontramos, donde es más importante el individuo que el colectivo y la exclusión que la inclusión, pasar una noche con Goran Bregovic y su Wedding and Funeral Orchestra hace que pensemos en la diversidad, en el mestizaje y en la multiculturalidad y que ello, en vez de ser algo que nos separa, tiene que funcionar como un pegamento en nuestra sociedad. No podemos vivir excluyendo al otro, no podemos vivir negando y vetando al desconocido. Gracias Goran por defender todo esto, por eliminar las fronteras en el arte y en la cultura y por compartirlo con nosotros y por tu insistencia en llevar el mensaje a las mentes más reticentes. Gracias por compartir tu historia y la de todo aquél con el que te encuentras. Gracias por habernos invitado a pasar una noche contigo y con los tuyos en el Palau, por hacernos brindar sin copa alguna y por ser real. ¡Živjeli!

Sara Martínez

 

Crónica del concierto de Dancetería en la Sala Razzmatazz – GuitarBcn 2020 – por Adonai Canals

en Crónicas

Esto no es Varry Brava. Esto no es Miss Caffeina. Esto es Dancetería. Y sí que hicieron danzar, haciendo honor a su nombre. Este es el resumen de la fiesta que el pasado sábado 22 de febrero trajeron estos dos grupos a la Sala Razzmatazz de Barcelona. Casi 2.000 personas bailando al ritmo de los mejores hits que tiene cada banda.

Para quién aún no esté al tanto, Dancetería es un proyecto musical formado por las bandas de indie pop Varry Brava y Miss Caffeina, lo que hace a este concierto un poco diferente. Ver a dos de las bandas más cañeras y potentes del panorama musical indie en España tocando a la vez en el escenario, en la misma noche, es todo un evento musical irrepetible.

Se veía el ambiente animado entre el público que iba llegando a la sala principal de la emblemática discoteca Razzmatazz, muy pronto se llenó la sala casi al completo. El público repartido entre los que estaban celebrando la noche de Carnaval en concierto y los que venían con ganas de fiesta, de cantar y de bailar.

Y empezó el show, con una sorpresa para todos: ver cómo Varry Brava -los primeros en salir- daban el pistoletazo de salida con una canción de Miss Caffeina, “Oh Sana”, un inicio más que potente que ya hizo temblar a toda la sala con los saltos del público. ¿Se puede tener un mejor comienzo? Sí, tocar “Sonia y Selena” o “Playa” para terminar de enloquecer a todo el personal.

La curiosa dinámica de tocar dos grupos, alternando, sobre el escenario, ni se notó. Los cambios entre ambos eran fluidos y las canciones y la fiesta seguían sin parar. El turno de Miss Caffeina versionando “Chicas” de los Varry, siguiendo con “Venimos” o “Reinas”, ya sí temas propios.

La energía que se respiraba y se notaba entre el público era contagiosa, tanto, que raro era el que no cantaba a voz en grito, o bailaba dejándose todas las ganas posibles en cada movimiento. Las bandas acompañaban las ganas saltando y tocando los temas que les han hecho grandes.

“No gires” para los Varry, que sí que hicieron girar a todos, “Calor” o “Satánica” volvieron a dar paso a Alberto Jiménez y sus chicos de Miss Caffeina, que ya soltaron “Prende” o “Merlí”, una de las más queridas por todos los asistentes. “Riure, riure, riure nen” dice el estribillo de esta última, que reflejaba perfectamente las sonrisas entre todos los que estábamos allí. Era imposible no dejarse llevar por los frenéticos ritmos de indie pop que caracterizan a los de Madrid.

Tocaba ir directos, como un suspiro, a la parte final del concierto, incluyendo el nuevo tema de Varry Brava “Loco” y escuchar en directo, por enésima vez, pero igual de disfrutable que la primera “Mira cómo vuelo”, el himno que hizo grandes a los chicos de Miss Caffeina. Siempre es un momento irrepetible tener la oportunidad de cantar a pleno pulmón “Mira cómo floto, mira cómo vuelo”, y en este caso, ya se respiraba el cierre del concierto, con regalito incluido, cantando a dueto la mítica “Será porque te amo” del gran Richi E Poveri.

Si hasta ese momento había sido una fiesta, había que dejar el listón alto. Con los primeros compases de “La ruta del amor”, el público empezó a saltar, dándolo todo con esta versión cantada y tocaba por ambos grupos; todo un himno a la mítica época de la ruta del bacalao.

“Cola de pez” y el único tema original de Dancetería, “Aquí nadie sabe tu nombre” fueron el colofón perfecto para el tercer concierto del proyecto que Miss Caffeina y Varry Brava han creado. Desde luego, sí que sabemos el nombre de una de las mejores ideas que ha surgido recientemente en el indie español: Dancetería. Y los esperaremos con ganas cuando decidan volver.

Adonai Canals

 

El mejor Xoel López en el mejor fin de gira posible – crónica por Adonai Canals

en Crónicas

Era noche grande para Xoel López en Barcelona. Guitar Bcn traía un viernes por la noche la enésima visita del cantautor gallego a la capital catalana. Enésima, pero como todas las veces, esperadísima por un público que se reunió sin prisa, pero sin pausa, hasta llenar un aforo de 1.200 personas en la sala más grande de la mítica Apolo de Barcelona.

Una noche tan grande, que era el fin de una era para Xoel y sus chicos, como él mismo se encargó de recordarnos. Fin de gira, fin de una época, un final para después de tres discos, concebidos casi como una trilogía, que llegaba el momento de empezar algo nuevo. Pero esa noche, sería para recordar los grandes temas que han hecho grande al cantante gallego, además de muchas emociones y sorpresas más.

Un escenario con tantos instrumentos como músicos iba a demostrarnos a todos porque Xoel lleva tantos años en activo y siguen siendo uno de los referentes del panorama indie español desde los tiempos del ya disuelto grupo Deluxe. El cantante de A Coruña brindó todo su repertorio a un público que venía a disfrutar de la música con una sonrisa enorme al empezar, y por supuesto, al terminar el concierto.

Sonidos de mar gallego daban el pistoletazo de salida de las más de dos horas que esperaban a los espectadores y, entre aplausos y ritmos folk, salieron Xoel y sus chicos. Luces oscuras y humo sumergieron totalmente a los asistentes a la magia de la música. La bienvenida con una versión de “Here comes the sun” que esperó mientras todos se colocaban en sus puestos, arrancando con “Madrid” para calentar al público y emocionar, y si de emoción hablamos, solo podía seguir con “Lodo, y era solo el principio. “Bona nit y Boas noites” lanzó Xoel, y vamos para allá.

“Yo solo quería que me llevaras a bailar” es lo que le pedía todo el público a Xoel, y vaya si lo logró. Se dejó notar durante toda la noche la complicidad entre el todos los que estaban sobre el escenario, las risas entre ellos eran el reflejo de lo bien que se lo pasaron esa noche en Barcelona.

Este concierto oficializaba el cierre de sus tres últimos discos, como el cierre de una etapa que todos los presentes tuvimos el honor de escuchar. “Por el viejo barrio” es un reflejo de ese pasado que Xoel ahora anunció que cerraba.

Y como era una noche única, no podían faltar las colaboraciones tan habituales en sus actuaciones, en este caso, con Alice Wonder primero a la guitarra, y después a dueto con Xoel para regalar una canción de Alice a los presentes, “Bajo la piel”, únicamente con ellos dos sobre el escenario, llegando hasta la piel, o más dentro, como el propio título, entre luces y humos y la peculiar voz de ella acompañando a la de Xoel. Y luego, ella le devolvió el favor, cantando juntos ” Cometa “. Por ver a dos cantantes con esa química, es que los famosos “feats” tienen sentido.

Pocos grupos pueden tener un hit cantado en un idioma que no es universal, como el gallego, y Xoel puede decirlo con su “A serea e o mariñeiro”, culminando con el momentazo de todo el grupo cerrando la canción al micro.

“Ostia Barna” se le escapó al cantante, ante la entrega y la pasión del público barcelonés. Y siguió haciendo bailar al público con “Balas”, que coreó todo el mundo hasta hacer temblar el suelo de la sala. Se permitieron el lujo de versionar a Mecano, estilo cumbia, con más colaboraciones de por medio en “Me cuesta tanto olvidarte”. No es difícil entender porque Xoel consigue contar con tantos amigos en el escenario, es todo simpatía y corazón, y una ” Alma de oro”, como lo siguiente que sonó que, además fue otra de las sorpresas: uno de sus nuevos temas, lanzado justo el día del concierto.

Y si de fin de una era había que hablar, no podía faltar su “Que no” de la época de Deluxe, canción de 2003 pero que el cantante gallego toca en cada una de sus actuaciones, y aquí hizo saltar a todos los asistentes. Siguieron sonando auténticos hits como “Jaguar”, con solo de guitarra final incluido.

“Qué es lo que está pasando” cantaban todos, lástima que lo que pasara fuera que Xoel se despedía. Cantada y tocada por todos los miembros de la gran banda que conforman este proyecto que arropa a Xoel López, hasta 7 personas acompañaban al cantautor en el escenario.

“I want to break free” de Queen enlazada con “Todo lo que merezcas”, y lo que merecimos esa noche la fue mejor música de Xoel, como “Hombre de ninguna parte”. Y el público coreando “Xoel” al ritmo de “Oe Oe Oe”. Tras el obligado parón de un concierto que llegó a las más de dos horas de música, salieron a echar el resto. O más bien salió, porque fue Xoel con una guitarra acústica en mano, a cantar “Patagonia”, para luego, alrededor suyo, su grupo terminó coreando la canción. “Caracoles” junto a su road mánager y “De piedras y arena mojada”, llegamos al final.

El final, pero el principio de algo nuevo, que estaremos encantados de escuchar por volver a ver a Xoel López y su banda, subidos a un escenario, dándolo todo, como esa noche de viernes en Barcelona, de fin de gira. Fin de gira inolvidable.

Adonai Canals

Crónica del concierto Fat White Family en la sala Apolo de Barcelona – por Sara Martínez

en Crónicas

El salto al escenario de la Sala Apolo el pasado sábado de Fat White Family sonó a Auto Neutron, tema inicial del primer disco de la banda –Champagne Holocaust-, lanzado seis años atrás. Un acierto para hacer que entre el público comenzáramos a entonar el estribillo. Acogimos las primeras melodías que, a pesar de ser interpretadas con calma por un septeto algo agotado, tardaron poco en convertirse en los brillantes, excéntricos y explosivos acordes que estábamos esperan, reivindicando su autodescripción; sensacionales, profundos y locos.

En el último concierto de la gira por España, Fat White Family estuvieron acompañados de una banda local y emergente, los Diamante Negro -y su primer sencillo, Mercurio Retrógrado-, que nos dejaron para dar paso a los compañeros británicos. El líder Lias Saoudi y sus compañeros, uno de ellos recientemente reincorporado, el también former de Insecure Men, Saul Adamczewski. La presentación del álbum estuvo a la altura del LP en si mismo, aunque de forma inevitable y comprensible pudiéramos ver a los músicos un tanto agotados, que nos regalaban sus últimas dosis de desenfreno, locura y ruido en este concierto de cierre  del disco grabado grabado lejos del bullicio, el rock and roll y la esquizofrenia que caracteriza la escena musical londinense.

Cuando llegaron a Fringe Runner, ya del nuevo lanzamiento y ya presentado Serfs Up! nos envolvieron en el sonido electrónico que ha caracterizado este último álbum, el más bailable de la banda. Agitados, continuamos presenciado los movimientos de Lias Saoudi y la gran variedad de recursos que poseen los miembros de la banda, que además de sintetizadores y pies fijos en los pedales incorporan distintos instrumentos de viento metal en sus sesiones en directo. Como testimonios, podemos dar fe del gran espectro musical por el que se mueven, influenciados por un sinfín de registros que han dejado pequeñas huellas en cada composición, así como un estilo personal muy marcado, sobre todo si se habla de Saul, miembro de Insecure Men y autor de I believe in something better y encargado de presentarla en Barcelona.  Despuntaron con una de sus mejores canciones, y también primeras con reminiscencia new age, Touch the Leather, que para alargar el momento persuasivo e hipnótico de la noche encadenaron con Hits Hits Hits, Cream of the Young o When I live. Los británicos nos tuvieron bailando lento para luego llegar al momento más álgido, desenfrenado y anárquico de la noche, cuando sonó el popular single Feet, a poco de cerrar el concierto, nos quedó claro que lo que caracteriza este tour y este álbum es el sumo cuidado con el que ha sido escrito y compuesto.

El haber atravesado una profunda crisis personal ha recordado a los chicos de Fat White Family que los cuidados, la complicidad y la comprensión son importantes para que puedan salir conciertos tan bellos pero tan alocados y libres como el del sábado, que nos permitió ser a todos los integrantes del público, un poco como su música; poliédricos. Pero sin olvidar que el empuje que puede tener la unión y la fuerza como banda, supera cualquier obstáculo que a nivel individual puedan vivir sus integrantes.

El cierre con Whitest boy on the beach -reinventada para la ocasión- y unos minutos extra, nos dejó de pie en el escenario, con esperanzas de seguir viendo las luces apagadas para poder disfrutar de unos minutos extra. Pero teniendo en cuenta lo avanzado de la gira y lo maravilloso que fue el espectáculo, con una sonrisa aceptamos el final.

Sara Martínez

El año de la rata, según Joe Crepúsculo – Crónica del concierto en la sala Apolo de Barcelona – por Adonai Canals

en Crónicas

El 1 de febrero se celebraba el año nuevo chino, más concretamente el Año de la Rata para los asiáticos. Esta fue la excusa para que Joe Crepúsculo reuniera a sus seguidores en la Sala Apolo de Barcelona y regalara un concierto para todo aquel que se dejara caer esa tarde de sábado en la sala barcelonesa.

Todo muy do it yourself, tanto, que antes de empezar incluso Joe y sus chicos salieron a terminar de montarse los teclados e instrumentos para brindar el espectáculo que el público se merecía. Y vaya si lo mereció. Los rostros ilusionados de los asistentes cuando vieron salir a Joe Crepúsculo, no eran más que un sinónimo perfecto del ánimo con el que tocaron todos y cada uno de sus temas. El ambiente se calentó tan rápido, que apenas sin introducción, todo empezó.

El artista catalán, desprendiendo esa mezcla de cercanía y sobriedad que le caracteriza -que no seriedad-, brindó hora y media de éxito tras éxito en su ya larga experiencia. Al final, el Año de la Rata no fue más que la excusa para que la sucesión de luces, imágenes en pantalla y sonidos electrónicos que caracterizan a la banda, hicieran acto de presencia sobre el escenario.

El requisito imprescindible eran las ganas de pasarlo bien y de bailar, porque si vienes a ver a escucharlos en directo, de lo único que tendrás ganas es de bailar. Tanto si eres fan de Joe Crepúsculo como si no lo eres, la diversión, los saltos y los coros entre el público estaban garantizados. Sonrisas de oreja a oreja entre los asistentes mientras escuchaban “Te voy a pinchar”, “Rosas en el mar”, “Déjate llevar” o “Vete a la mierda”. Algunas convertidas ya en himnos para una generación de apasionados del indie español. Luces de móvil y ojos -luminosos- en el techo, acompañaron a Joe durante la noche.

Y como de mezclas iba la noche, Tomasito, el artista flamenco, salió al escenario para acompañar a Joe Crepúsculo con su taconeo y su palmeo característico, el contrapunto sorprendente y perfecto para acompañar ese curioso sonido entre electrónica y pop que salían de los teclados, baterías e incluso maracas de los miembros de la banda.

Conciertos que se terminan en un suspiro son señal de que el artista está haciendo las cosas bien, y entre alguna canción “valiente”, como “España” y su estribillo “España, paella, sol y playa, te quiero España, ginebra y marihuana”, se plantó en el tramo final.

La canción de tu vida”, uno de los temas más queridos por sus “crepusculers”, fue la excusa perfecta para hacer bajar a Joe del escenario y tocar y cantar entre las primeras filas del público. Y como lo que baja sube, y viceversa, para el tema estrella de esta banda barcelonesa, Joe animó al público a subir al escenario, para entre todos, cantar “Mi fábrica de baile”. Un fin de fiesta por todo lo alto -literalmente- para los afortunados de las primeras filas, que cantaron junto a Joe, Tomasito y los otros miembros de la banda, la canción más famosa.

No sabemos si la fábrica de baile de Joe Crepúsculo cabe en nuestro corazón, lo que sí sabemos es que si cada vez que se sube a un escenario, regalan un concierto así, que sigan tocando, sea el Año de la Rata o el que sea. Y sobre todo, haremos caso a su grito de guerra final: “que seáis felices en vuestras vidas”, gracias por ayudarnos un poquito, Joe.

Adonai Canals

 

Crónica del concierto de Coque Malla en la sala Razzmatazz – GuitarBcn 2020 – por Emilio del Rio y Dimoniet Vermell

en Crónicas

El pasado viernes tuvimos el privilegio de asistir a la presentación del nuevo álbum de Coque Malla, ¿Revolución?, con un lleno total en sala Razzmatazz de Barcelona, dentro de la gira del mismo nombre y formando parte del Festival Guitar BCN 2020.

El artista está recogiendo, por fin, los frutos de su constancia durante más de 30 imparables años de trabajo en el mundo de la música, además de haber sido, el año pasado, el flamante ganador del premio Goya a la Mejor Canción Original por el tema “Este es el momento” de la película Campeones de Javier Fesser.

Foto: Dimoniet Vermell

Un recién estrenado “cincuentón” Coque Malla que reconoce revivir sobre el escenario, acompañado por su banda de los últimos años, Héctor Rojo (bajo) Toni Brunet (guitarra), David Lans (teclados) y Gabriel Marijuán (batería), fue alternando temas de su último trabajo, junto a títulos que ya están en la memoria colectiva.

Así, canciones como “¿Revolución?”, “Solo queda música”, la pegadiza “Un lazo rojo, un agujero”, “América”, “Extraterrestre” o “El Árbol”, se iban sucediendo con muchos de los temas que le han encumbrado en los últimos años, sobre todo a partir de la publicación de trabajos magistrales como “El último hombre en la tierra” (2016) e “Irrepetible” (2018).

“Berlín”, “La Carta”, tema con el que quiso homenajear a su madre, la fantástica actriz ya desaparecida, Amparo Valle, con quien la interpretó en su trabajo “Mujeres” de 2.014, “El último hombre en la tierra”, “Todo el mundo arde”, “Me dejó marchar” donde fue inevitable mencionar el maravilloso directo junto a Iván Ferreiro… fueron algunos de los títulos coreados por un público completamente entregado.

Foto: Dimoniet Vermell

Cómo no, también homenajeó, como está siendo habitual en esta gira, a Jaime Urrutia, con su versión de “La sangre de tu tristeza”.

Los ritmos rancheros de “Hace tiempo” dieron paso a tres temas de Los Ronaldos, “Quiero que estemos pegados”, “Guárdalo” y “Por las noches” que, inevitablemente, alborotaron, aún más, a un público que abarcaba varias generaciones.

Hasta el final”, para mí uno de los temas más íntimos y emblemáticos del artista, despidió junto a la inolvidable (vale sí… y también comercial) “No puedo vivir sin ti”, una velada realmente irrepetible.

Emilio del Rio

 

Crónica del íntimo concierto de Ana Belén en el Palau de la Música Catalana – 21 Festival Mil·lenni – por Fernando Moya M. y Belén Martín Vázquez

en Crónicas

Como si se tratara de su primera cita de amor, Ana Belén ha sido puntual al reencontrarse con sus fanáticos románticos, quienes a “Palau” lleno, esperaban la aparición de la artista. A las 21 horas en punto, entró en escena, vestida toda de rojo, irradiando una elegancia y una distinción, digna de una ídola de los boleros de todos los tiempos. De esta forma, dio el vamos a esta velada, que es parte del 21º festival Mil-Lenni.

La primera palabra la dio ella, abriendo el concierto con “VIDA”, canción insignia de su nuevo disco (Vida), estrenado en noviembre del 2018. Un público respetuoso y muy silencioso, que si bien, esperaban de entrada sus clásicos de siempre, tomaron de la mano a sus parejas, y se entregaron a este viaje, que prometía un recorrido por la carrera de la artista.

Foto: Belén Martín Vázquez

 

Como es de costumbre, nos encontramos con una Ana Belén, risueña y carismática, muchas veces al borde de la exageración. Pero, que de seguro, es lo que enamora a sus fieles. “Qué hacéis aquí, a horas de noche vieja”, fue la primera interacción que tuvo con su público. De ahí en adelante, se desencadenó una ola de conversaciones profundas en torno al amor y a la vida.

Sentada en una silla, a piernas cruzadas, y con un tenue foco de luz, ha querido hablar de su vida, de su infancia, de sus padres y de sus vecinos. Pero, algo más tenía guardado, y es que ha hecho una potente reflexión sobre los inmigrantes que cruzan el Mediterráneo, para buscar oportunidades en España. Sobre todo, a aquellos niños, que desde su inocencia, se ven sobre una barca, con sus madres y con un futuro incierto. De este modo, nos presentó una de sus nuevas canciones, “Cuentos para dormir”.

El encuentro no podía tener mejor lugar que “El Palau de la Música”. Un espacio que le otorgó a la Española, la posibilidad de desenvolverse íntimamente. Es que el Palau, te enamora; cada pieza de arte, cada vitral en su techo, hacen de este lugar un complemento perfecto para que estas baladas, emocionen, recuerden y enamoren. No fue difícil, observar a mí alrededor, como hombres y mujeres se dejaron llevar esta noche, llorando en las penumbras de la sala, como si las letras de las canciones, los remontaran a historias vividas.

¡Eres única!, ¡Guapa!, ¡Ídola!, entonaban cada tanto, aquellos que querían hacerse presente, y captar la mirada de esta romántica artista. Quien por dos horas entregó talento y reafirmó que está más viva que nunca. Con un grupo de seis músicos, a los cuales besó y abrazó, durante todo el concierto, demostró que sigue siendo una talentosa humilde y cercana.

“Esta es la historia de un sábado…” se comenzaba a sentir, de la mano de una potente armónica; que daba paso a uno de sus clásicos, “EL HOMBRE DEL PIANO”. Aplausos innatos, y fuertes voces que acompañaban a la artista. Es aquí, con esta canción; que nos demostró el talento que tiene en la interpretación, y que su paso por el cine; no es en vano. Es que cada vez que coreó sus letras, su cuerpo se estiró y se movió con un desplante escénico que nos dejó perplejos, como si viéramos a una chica poseída por el mismísimo “…Viejo perdedor”.

Foto: Belén Martín Vázquez

Sin duda, su gran deuda fue, “La puerta de Alcalá”, cada tanto, el público la pedía y la gritaba; a ver si en un gesto de amor navideño, la cantante les regalaba un trozo de esta, pero no fue así.

A las 23 hrs y con uno de sus clásicos “LA BANDA”; se comenzó a despedir de Barcelona, que por lo demás era su último show de su gira 2019. Un público de pies, coreo, aplaudió y agradeció el talento de aquel gran monstruo de las baladas españolas. “Amigos esta banda se fue”, fueron sus últimas palabras, antes de apagar las luces de aquel emblemático lugar.

-Por Fernando Moya M.-

1 2 3 5