Archivo

Crónicas

Crónica del paso de Rosario por el Festival Arts d’Estiu – por Montse Delgado

en Crónicas

Dentro de la novena edición del festival Arts d’Estiu y entre otros artistas, el pasado domingo nos obsequiaron con un concierto de Rosario Flores que estuvo acompañada en todo momento por su gran banda de músicos.

Rosario empezó convocando a los duendes y a la magia para dar un repaso a toda su trayectoria musical.

Foto: Santi Guerrero

Vestida de blanco y con el garbo y la energía que tanto la caracteriza se adueñó del escenario y del público desde el primer minuto.

Rosario rememoró con emoción a su padre, El Pescaílla, con Al son del tambor y a su hermano Antonio cantando la primera canción que escribió ella misma para él, Que bonito.

No faltó Gloria a ti, Por un beso tuyo, Te quiero o Como quieres que te quiera, coreado por un público totalmente entregado y colaborativo.

Foto: Santi Guerrero

Y es que a Rosario, con sus 55 años, no le hace falta convocar a los duendes ni a la magia, porqué ella misma es puro encanto, un torbellino en lo alto del escenario que enamora a cualquiera con sus movimientos de manos, brazos y piernas que independientemente de su apellido o incluso de su atrayente voz, es lo que más la identifica. Rosario vive y siente cada canción y de esta manera te lo transmite.

Si tuviera que utilizar una sola palabra para definir el espectáculo que nos ofreció sería: sublime.

Montse Delgado

Jerusalem: Un grito a la rebeldía – Grec Festival de Barcelona – por Haizea Etxebarria

en Crónicas

Nos adentramos en el Teatre Grec, este maravilloso teatro que a pesar de su nombre, no lo crearon los antiguos griegos. Es un teatro que se construyó para la Exposición Universal de 1929 en la montaña de Montjuïc. Es un espacio inspirado en la planta del teatro de Epidauro, una pequeña ciudad griega de la Argólida, una península al noroeste del Peloponeso. Especialmente preparada para acoger las obras del festival Grec, nos encontramos rodeados por los geniales jardines proyectados por Rubió i Tudurí y Jean Claude Nicolas Forestier.

En este espectacular entorno pudimos disfrutar de la gran obra de teatro Jerusalem, uno de los platos fuertes del festival de este año. Obra de Jez Butterworth y dirigida por Julio Manrique, nos adentró en una Inglaterra actual en la que el anti-héroe John Byron, “el Gall”, interpretado por Pere Arquillué, nos deleitó con una de las mejores interpretaciones que he podido disfrutar en años. La gran traducción de Cristina Genebat hizo que esta obra ambientada en Inglaterra, fuera realmente cercana, creando en el espectador un continuo cambio esquizofrénico entre carcajadas y una melancolía casi insoportable.

Byron, como su propio apellido nos anticipa, es un gran romántico rebelde, un místico, un anti-héroe a lo Ulyses de Joyce, un trobador, un gitano lleno de misterios que rodean su propia étnia, un perdedor, un ángel disfrazado de demonio avanzado a su tiempo, un luchador, un ser totalmente necesario en los tiempos que corren.

La historia transcurre en 24 horas. Este gran personaje, vive en una caravana en medio del bosque que se está convirtiendo en una urbanización para ricos, donde él, dicen… no tiene lugar. Rodeado por adolescentes totalmente perdidos adentrados en un existencialismo sin meta ni razón; las drogas, el alcohol y las fiestas son como un escenario necesario para poder abstraerse y huir de las fatalidades del capitalismo salvaje, del sin sentido de la vida, de las miserias humanas.

Es un escenario completamente punk, ya no sólo por las fiestas, las drogas, la locura, también por recordarnos ese No future que seguimos teniendo tan presente en nuestra precaria vida del siglo XXI. Una mezcla de tradición bañada por ese himno inglés, Jerusalem, angelical, precioso y profundo, que se convierte en Smack My Bitch Up de los Prodigy, que nos permite sacar toda esa ira del sin sentido y falta de oportunidades en la sociedad actual.

Una maravilla que os aseguro, no dudaría ni un segundo en volver a ver. Una obra totalmente genial y necesaria para entender nuestro pasado y obviamente nuestro presente, que se encamina a un futuro totalmente distinto al que soñamos y que se encuentra vetado para muchos, pero que obviamente ¡no dudaremos en combatir, igual que el gran Byron, hasta el final!

Haizea Etxebarria Compes

 

 

hick Corea & The Spanish Heart Band: El antídoto virtuoso – Grrec Festival de Barcelona – por Sara Martínez

en Crónicas

Con la mayoría de asientos del Teatre Grec ocupados y muchas espectativas -las conversaciones ajenas rememoraban conciertos pasados- Chick Corea apareció acompañado de un elenco único; el guitarrista Niño Josele, el maestro Carlitos del Puerto en el contrabajo, Marcus Gilmore a la batería,  Jorge Pardo como encargado del Saxofón y la flauta y Michael Rodríguez y Steve Davis a cargo de la trompeta y el trombón. Para rematar, Luisito Quintero ocupándose de la base rítmica con una gran variedad de recursos y el bailaor, pero con importante papel en la percusión, Nino de los Reyes.

Para empezar Chick Corea nos propuso una extensa pieza de Stravinksy, que poco a poco fue mutando para dar paso a lo que fue el emblema de la agrupación esa noche: la música te cura. Mientras tanto nos presentó nuevas joyas de su último trabajo –Antidote- y al elenco mencionado, haciendo notorio que la noche iba a ser perfecta y la música sublime, formando la perfecta delicatessen sonora.

El repertorio tuvo a otro protagonista, Paco de Lucía, figura clave en la pasión por el flamenco de Chick Corea. Pudimos escuchar The Yellow Nimbus, revisada en el nuevo y último trabajo, y Zyriab, contándonos previamente como a principios de los noventa se unió Paco y Jorge Pardo para interpretarla. A medida que avanzaba el concierto, también pudimos disfrutar de los diálogos entre los diferentes músicos, como Luisito Quintero y Chick conversaban a base de timbal, piano y zapateado.

 

 

 

Por último, los músicos acompañaron el final del concierto con un poco de improvisación, dejándose llevar por la efusividad del momento y la calidez del público, quienes esperamos impacientes un breve bis que cuando apareció nos ayudó a bajar de Montjuïc más felices, conscientes de que el antídoto nos hizo efecto.

Sara Martínez

Kenny Barron: adentrándonos en las entrañas del jazz – Grec Festival de Barcelona – por Haizea Etxebarria

en Crónicas

Dentro del festival del Grec, la sala Jamboree invitó a una de las grandes leyendas del jazz: Kenny Barron. Este gran pianista de Philadelphia, nos deleitó con un gran show realizado únicamente por él mismo, acompañado por su inseparable piano. Es un viaje al sueño de las entrañas del be bop, el free jazz y esos grandes locales de Nueva York, donde a muchos nos hubiera encantado disfrutar de artistas como John Coltrane, Charlie Parker, Ornette Coleman y por supuesto Dizzy Gillespie. Kenny Barron formó parte del cuarteto de Gillespie entre 1963 y 1966.

Empieza el concierto y nos adentramos en un jazz muy clásico, mientras Barron, con sus casi 80 años, sigue disfrutando como el que más, sonriendo y canturreando mientras acaricia las teclas del piano. Nos perdemos en los sonidos del be bop, pero sin olvidar la rapidez, el eclecticismo y la oscuridad del free jazz, con respiros melancólicos y alegres que se adentran de nuevo en la tenebrosidad.

Barron nos deleitó con bastantes temas de Duke Ellington, también nos adentró en la pasión del blues, y por supuesto, en el gran Thelonius Monk. ¡Qué grande poder disfrutar de canciones de Monk interpretadas por este gran maestro! No podemos olvidar que en 1981 Barron creó el grupo Sphere, una banda de tributo a Monk.

 ¡Qué más se puede pedir! Una delicia de concierto que inevitablemente te redirige a casa, a buscar entre tus discos a los grandes del jazz y no parar de escuchar!

 

Haizea Etxebarria Compes

Crónica del paso de “Macha y el Bloque Depresivo” por el Grec Barcelona 2019 – por Sara Martínez

en Crónicas

¿No os pasa que idealizáis momentos en vuestra cabeza? Eso hice cuando por primera vez –y hasta perder la cuenta- me vi el concierto de Macha y el Bloque Depresivo en el Théâtre de la Ville; imaginarme sentada en ese teatro, escuchando los boleros y las canciones que, a su vez, me habían partido el alma y arrancado una sonrisa.

Esas imágenes, el miércoles se correspondieron con la realidad y Aldo “Macha” Asenjo y El Bloque Depresivo me transportaron al escenario que había creado en incontables ocasiones en mi cabeza. El gurú de la cumbia abrazó a su yang con un cancionero plagado de nostalgia y desamor. La gran banda empezó con algunas de sus interpretaciones más valiosas; El gran tirano y El Oro de tu pelo.

Para los recién llegados, el concierto les regaló los más famosos boleros, valsecitos peruanos y otros éxitos lacrimógenos. Para los habituales en éste género, qué mejor que un grupo de grandes artistas se reúna para dar soporte, nuevos arreglos y un pequeñín cambio a estos temas que tantas veces han sonado. El Bloque Depresivo los hace de todos, los destierra del olvido, cantando y rememorando. Juntos pudimos corear Solo tú, Lo que un día fue no será o Regresa. Músicos entraban y músicos descansaban, y el final lo marcó Échame a mí la culpa. Aunque sabíamos que no podían marchar sin dejarnos un bis largo a ritmo de Los Continentales – una de las composiciones de la banda- y La nave del olvido.

Como colofón, siento que tenemos que agradecer por su trabajo a una agrupación que no ha necesitado promocionarse, grabar canciones o aparecer en redes para difundir su trabajo. Han necesitado amor; el amor a la canción tradicional y a la autenticidad. Así han llenado una sala a unos miles de kilómetros de sus ciudades natales con un cancionero alejado de nuestra ciudad, pero que habita en nuestro corazón.

Sara Martínez

 

 

 

Crónica del paso de Giorgio Moroder por el Festival Jardins de Pedralbes – por Sara Martínez

en Crónicas

¿Qué vamos a hacer esta noche?

 Salir a bailar siempre es una idea estupenda, ¿verdad? Mejor si

para ello tenemos la mano amiga de Giorgio Moroder y estamos homenajeando al verano con el alma máter de la dance music. Un dj set repleto de hits con Donna Summer abriendo la noche y poco a poco, conduciéndola.

En el concierto del sábado pasado evocamos una pista de baile y un ambiente más distendido para semejantes booms, pero sentados en nuestros asientos Don Dj también pensaba en un público en pie y lanzando gritos de guerra como I will survive y Le freak.

Los visuales empujaron al revival y proyectados pudimos ver a Tom Cruise en Top Gun y unas figuras caledoscópicas que recuperaron el espíritu disco de muchos, porque nuestro cuerpo siempre acude a la llamada de I will survive y I feel Love, pues como anticipó Giorgio, Donna Summer seguía guiando la noche.

 La guinda final -un remix de Call me- iba acompañada de escenas de American Gigoló, permitieron que Giorgio Moroder celebrara su grandeza, sus logro. La prueba de ello es que entendimos su esencia de mito viviente y su misión; recibir una clase magistral de su recorrido musical.

 Sara Martínez

 

Luz Casal se interpreta en el Caixabank Polo Music Festival – por Sara Martínez

en Crónicas

Luz Casal apareció con una abrigo negro hasta los pies para que no nos fijáramos en otros colores que no fueran los de su voz. Con unos músicos que han pasado a ser familia, la cantante nos enseño su hogar; la música y nos mostró que no hay tarea más difícil que interpretarse a uno mismo. En este paseo por sus dominios, pudimos adentrarnos ampliamente en Que corra el aire, su último álbum.
Aquí recorrimos caminos nuevos, que algunos aún no habíamos explorado a fondo ni en directo, dejándonos llevar por Días Prestados y Miénteme al oído, hijas predilectas del último LP y empezando los tintes nostálgicos con Lucas.

Foto de archivo: @santiguerrerofotografia

Tras este tour por su última creación, Luz cambió el negro por el rojo y lo nuevos hits por el rock and roll de sus primeras letras. Un rock puro donde la artista derrochó toda la energía y personalidad, haciéndonos mover en la silla e incluso, los más atrevidos, formaron una pequeña pista de baile en la platea. No pudimos contener los gritos ni los coros en Rufino o Loca. Pero, y bajo mi opinión, la guinda del pastel no llegó hasta el final y los posteriores bises, donde se nos erizó el vello y la piel se nos puso de gallina al compás de Piensa en mi y Es por ti, un pequeño guiño al público catalán que nos llenó de saudade y alegría a la vez.

 

 

Foto de archivo: @santiguerrerofotografia

 

Sara Martínez

Crónica del concierto de The Original Alan Parsons Project Band en Caixabank Polo Music Festival – por Montse Delgado

en Crónicas

Dentro del programa de la primera edición del Polo Music Festival, ayer nos obsequiaron con The Original Alan Parsons Project Band, aunque sin Alan Parsons a la voz. En su lugar estuvo Lenny Zakatek y con los demás componentes Andrew Powell, Richard y Laurence Cottle, Stuart Elliot y Dave Bainbridge, acompañados en todo momento por la Orquesta Sinfónica del Vallés, a los que les otorgo gran parte del mérito de dicho concierto, ya que si bien somos una gran mayoría de aquellos años a los que la música de Alan Parsons nos ha llegado muy hondo, si no llega a ser por la Orquesta, al concierto le hubiera faltado sustancia y esencia.

Foto: Santi Guerrero

Se echó de menos la voz de Alan Parsons, y aunque ya sabemos que tienen una edad, faltó actitud en lo alto del escenario, por lo consiguiente el público tampoco se comportó muy colaborativo.
Apenas duró una hora y media, finalizando con la tan esperada Eye In The Sky y ofreciendo tan sólo un bis.
A pesar de todo esto, debo decir que tener tan de cerca a los miembros de este mítico grupo de los 70’s hasta los 90’s, rememorando emociones y sensaciones fue espectacular.

Foto: Santi Guerrero

La anécdota de la noche: una espontánea que desde su asiento cantaba al unísono con Lenny la canción de Don’t Answer Me, cuando Lenny la escuchó, le acercó el micro, sorprendiendo a todo el público con una gran voz. Los presentes allí la ovacionaron con grandes aplausos y más de uno pidió que subiera al escenario.
Por último agradecer al Real Club de Polo y Clipper’s Live la buena iniciativa de organizar un festival dedicado a la música.

Foto: Santi Guerrero
Foto: Santi Guerrero

Montse Delgado

Mark Knopfler en el Palau Sant Jordi de Barcelona – por Josep Lluís Guerrero

en Crónicas

Mark Knopfler pasó por Barcelona para presentar su último álbum Down The Road Wherever (2018) y lo hizo ante 13.000 fieles seguidores, que no escatimaron aplausos durante todo el concierto, para agradecer los pequeños regalos que Knopfler iba haciéndoles.
Knopfler estuvo acompañado de batería, sección de percusión, vientos, cuerdas, 2 teclados y un incontable número de instrumentos tradicionales, tales como un Bodhran, un instrumento de percusión irlandés, al cual hizo especial referencia. En total, 10 músicos que daban a los pausados temas que interpretaron una gran fuerza y contundencia. Y sí ,fue un concierto calmado, a ratos, hasta íntimo. Creando más la sensación de estar escuchando música en una taberna, que en un gran concierto. Todo el espectáculo estuvo diseñado para que fuera así: la disposición de Knopfler, en el centro del escenario, solo, con los músicos alrededor suyo en los extremos, estáticos, los cuales se movieron apenas en un par de temas para situarse a su lado.
Knopfler y la música eran los protagonistas y nada podía distraer a la gente. Hasta la iluminación, que era muy estática durante todo el concierto, con flashes, solo cuando la intensidad de alguna canción lo requería.
Los movimientos pausados de Knopfler reflejaban el paso de los años, que cumplirá 70 años en los próximos meses, y quizás por ello, anuncio de forma velada que este podría ser su último concierto en Barcelona. Con un “I am an old man” agradeció al público todo lo recibido en todas las ocasiones que nos ha visitado.
Mark Knopfler ofreció temas de sus últimos álbumes, en los que conserva su particular sonido y manera de tocar la guitarra, ofreciendo sus característicos riffs, sin estridencias, los justos, los que le dan a sus temas ese toque especial reconocible des de Dire Straits hasta sus últimas composiciones. Eso sí, muy alejado de la contundencia de los conciertos de los Dire Straits.
De los éxitos de los 80 solo interpreto Romeo and Juliet, y Your Latest Trick, a lo largo del concierto y Money For Nothing y Going Home en un corto bis de solo dos temas.
En total fueron 2 horas y cuarto de concierto, que dejaron con muy buen sabor de boca a quienes han seguido a Knopfler a lo largo de su larga y dilatada carrera.
La gira finalizará en otoño en Estados Unidos, después de recorrer Europa durante este verano.

Josep Lluís Guerrero

Rufus Wainwright, como parte del Suite Festival, celebra en el Liceu sus 20 años de carrera – por Montse Delgado

en Crónicas

Rufus Wainwright y desde el Suite Festival, nos ofreció un repertorio de su trayectoria musical, celebrando sus 20 años de carrera.
Rufus empezó a tocar el piano a la temprana edad de los 6 años, ahora es un compositor sobresaliente donde sus influencias van desde la opera, bandas sonoras, musicales… además, de ser un buen show man.
Acompañado por un majestuoso piano de cola, una guitarra y un quinteto de grandes instrumentistas, Rufus Wainwright, encandiló al público con un repertorio dividido en dos partes. En la primera parte interpretó desde Both side now, hasta The sword of Damocles y la segunda hizo un repaso a Poses (2001).
Y… como si se tratara del personaje principal de un musical de Cabaret, entre lentejuelas, plumas y jugando con las sombras, Rufus supo estar a la altura del escenario del Liceo.

Montse Delgado